Espectáculos
Por
Cyntia Moncada
Publicado el domingo, 25 de octubre del 2009 a las 14:00
Saltillo, Coah.- Nacho llega al Cerdo de Babel para la entrevista con más alegría de lo normal. Coloca un libro sobre la mesa y me dice “Viera qué bonito”. El libro (pequeño, con portada blanca) es “Apuntes de un Voyeur” su tan esperado libro de fotografía. -Nacho, ¿cómo surge la idea de “Apuntes de un Voyeur”?- -En uno de los textos de presentación se habla de que te vuelves invisible en las escenas de tus fotos, ¿Cómo logras esa naturalidad que reflejan las chicas que fotografías?- -¿Por qué mujeres desnudas? -¿Cómo lograr que una mujer te deje entrar a su intimidad y además fotografiarla? -¿Te han censurado? -¿Cuánto tiempo te tomó armar el libro? -¿Qué significa para un artista visual que su obra salga de las galerías a un libro? -Tu libro está acompañado por textos de importantes escritores locales y nacionales, ¿cómo hiciste esa selección? -¿Qué sigue? -¿A dónde llevarás tu libro?“Se presenta en Buenos Aires, en la galería Modo 7 y en ‘Buenos Aires Photo’, que es la feria de fotografía más importante en Argentina, el 29 de octubre. ‘NACHO’ VALDEZ
» Artista plástico “Cada foto de Ignacio Valdez tiene algo de posesión, de descubrimiento y de inevitable y deliciosa intromisión” “Es notorio que en las fotografías de Ignacio Valdez las modelos no son por entero conscientes de representar un papel determinado, pues en realidad descansan a la sombra de un espacio que les es confortable.
Al poco tiempo los “Apuntes…” ya estaban saltando de mesa en mesa. Mientras platicamos, otros amigos se unen al grupo y aquello, como era de esperarse, lejos de ser una entrevista se convierte en una charla animosa.
“Yo creo que fue un poco la redundancia del tema. Al principio hacía las fotos nada más para trabajarlas, para manipularlas, la foto era el instrumento para crear otra imagen extra, nunca fue concebida como una foto en el estricto sentido de la palabra. Me fui dando cuenta de que muchas fotos previas o posteriores a la que yo buscaba tenían una carga de inocencia, de ambigüedad que logra una persona cuando ya no se siente fotografiada, entonces salían poses o imágenes muy naturales. Entonces poco a poco fui haciendo cosas nuevas y cada vez tuve más intención en capturar esos momentos. Entonces esa redundancia fue desarrollando estas imágenes, que no tenían un nombre en particular, sólo un tema.
Por otro lado, el nombre, ‘Apuntes de un Voyeur’, lo tenía en un cuaderno en el que dibujada mujeres cotidianas. A éste, una vez que iba viajando por México (te estoy hablando de hace 13 ó 14 años), se me ocurrió ponerle ‘Apuntes de un Voyeur’. Desde entonces pensé que algún día haría algo con ese nombre y terminó siendo libro.
“Pero también tiene muchísimo que ver un texto que leí en una revista ‘Tierra Adentro’ en el 92. Es un texto de Pedro Guzmán que viene de epígrafe en el libro y que se adecua mucho, casi toda la obra es a partir de ese texto”.
“Es extraño. A la mayoría de las chicas las conozco, son mis amigas, y a otras las conocí en el momento y después de hacerles las fotografías nos hicimos amigos. Entonces cuando yo empiezo a hacer las fotos lo que trato es de ganarme la confianza. Les digo ‘haz lo que quieras’. Al principio las fotos son duras, obviamente salen posadas, pero poco a poco vas perdiendo el miedo a la cámara y llega un momento en que se sienten con más confianza.
“Después lo que yo hago es registrar ese momento en que ellas están haciendo lo que quieren, algunas van al baño, se meten a bañar, se sirven una bebida, corren, se asoman por la ventana, etcétera. Entonces yo no llego a transgredir esa intimidad, ya soy parte de ella, me convierto en un mobiliario, en alguien que ahí está, pero no un ser animado que te está viendo desnuda”.
“Porque me gustan, no lo puedo negar, pero también porque el cuerpo femenino me parece sumamente estético, pero también de alguna forma misterioso e inalcanzable, encierra muchas cosas que me atraen.
“El hecho de ser inaccesible es lo que me llama. Porque ir a un ‘table’ y ver a una mujer desnuda me da flojera, pero entrar a su mundo, verla sentarse, cortarse las uñas, ponerse desodorante, bañarse, ir al baño, es traspasar ese velo que es la intimidad, eso es atractivo porque te muestran algo que no ves normalmente”.
“Pues no sé, yo creo que eso tiene que ver más con ellas. Yo valoro mucho la confianza que me tienen, primero por dejarse hacer las fotos y luego que acepten que las incluya en mi libro. Pero creo que tiene que ver con un asunto de liberación, de romper esquemas y romper el espacio de su intimidad”.
“Si. Una vez iba a tener una exposición en Argentina y mandé las imágenes por mensajería, pero me las regresaron porque dijeron que no podían transportar pornografía. También me han descolgado piezas de exposiciones por lo mismo”.
“Desde la primera foto han pasado unos 5 años y las últimas las tomé hace un mes y medio”.
“Para empezar no te la crees. Yo siempre lo veía un poco como algo fuera de mi alcance. Todavía lo estás haciendo y no te la crees hasta el momento en que el libro llega a tus manos.
“Por otro lado, la obra se transforma, se ve de una forma muy diferente. Además es el conjunto de la obra, el concepto, digamos, desarrollado. Pienso que te da una pertenencia, un alcance, una forma de ver muy diferente que cuando ves una pieza suelta. Es como llegar a una conclusión de un proyecto”.
“De alguna forma muchos de los textos son como un sueño, porque son gente que admiro. Con todos se ha dado una buena amistad, los fui conociendo y en algún momento con todo el miedo, ganas e inquietud de que vieran mi trabajo se los presenté y les gustó.
“Por ejemplo, se incluyen textos de Alejandro Pérez Cervantes, un tipo que admiro. Me hizo el honor de escribir, Guillermo Fadanelli, Lumbreras. Todos son gente que les gusta o que son afines a mi trabajo, mi comadre Tahas, Julián, Pepe Chapa, Luis Jorge Boone, Miguel”.
“Seguir exponiendo. Con esas fotos se ha movido muy bien mi trabajo, en Argentina y en Miami también. Aquí hay algunos lugares donde no he expuesto que quiero ver, tener de tarjeta de presentación el libro. Quiero llegar a otros mercados dentro del espectro nacional y ver las ciudades culturales importantes y seguir produciendo. Esto es un ciclo que se cierra y hay que empezar otros”.
“Acá se presenta en el García Carrillo el 13 de noviembre. Luego en Durango, el 21, dentro del festival. Hay propuestas para el DF, Monterrey, Guadalajara”.
Como si fuera un gran edificio de ventanas abiertas, el libro de Ignacio Valdés muestra la feminidad desde su ángulo más cotidiano: por acá una chica termina de vestirse frente al espejo, otra toma un baño, tres chicas sonríen con complicidad mientras ojean una revista, allá una descansa en el jacuzzi y del otro lado una chica camina desnuda en la oscuridad. Cada imagen es una historia interminable que el espectador puede reconstruir como mejor le plazca.
Es tarde (y martes) y las mesas del Cerdo se empiezan a desocupar. Muchos proyectos y complicidades han nacido de ahí. Ahí, hace unos meses, Nacho nos contó que el Gobierno del Estado publicaría su libro, todos nos alegramos por él y lo celebramos con tequila en mano. Ahí conocimos ese día el libro y seguramente ahí estaremos celebrando su presentación.
» Nació en Saltillo, Coahuila en 1972.
» Estudió Licenciatura en Diseño Gráfico en la UANE.
» Maestría en Artes Visuales en la Academia de San Carlos, UNAM.
» Ha expuesto en Argentina, Cuba y en diversas galerías de Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, Chihuahua, Durango, Jalisco, San Luis Potosí y el Distrito Federal.
Ernesto Lumbreras
Guillermo Fadanelli
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