Coahuila
Hace 4 años
Justicia. Es lo único que podemos decir por fin en un caso muy importante, parteaguas en el país. El acosador y hostigador sexual Raúl Eduardo López Betancourt, quien fue presidente del Tribunal Universitario de la UNAM, la universidad más importante de México y de América Latina, ha sido destituido de su cargo como titular de ese organismo y también separado provisionalmente de su cátedra, por hostigamiento y acoso sexual en contra de María de Lourdes Ojeda.
El rector de esa casa de estudios, Enrique Graue, sabía quién y qué hacía López Betancourt, y pese a que desde 2016 estaba instaurado el protocolo contra la violencia de género, hizo caso omiso y protegió al agresor sexual.
Este pacto machista, muy recurrente en la academia y vida universitaria mexicana, es lo que ha provocado que agresores y violadores sigan dando clases y continúen sus conductas de violencia en contra de sus alumnas, sus compañeras maestras y hasta contra el personal administrativo. Esta denuncia interpuesta el pasado 12 de febrero en la Fiscalía General de Justicia de CDMX, a cargo de la víctima, quien también es abogada, avanzó rápido y con buenos resultados, dadas las circunstancias, ya que además del cobijo de la UNAM al agresor sexual, este es abogado de su compañero acosador sexual y violador, Félix Salgado Macedonio, actual “gobernador” de Guerrero, a través de su hija títere.
Conocido como un maestro misógino y machista, que cuestionaba a las alumnas si iban a estudiar solo para encontrar marido, acosó, intimidó e incluso mandó amenazar a la estudiante con una persona armada. Las agresiones de las que habla la víctima comenzaron en 1999, cuando ella era aún una alumna de licenciatura, y volvieron a presentarse en 2019 y 2020 cuando ella regresó a hacer estudios de posgrado.
Esta denuncia, proveniente de una abogada con un empoderamiento y conocimiento de las leyes y de sus derechos, por fin logró que se sancionara al menos en la escuela al acosador sexual López Betancourt, en una UNAM manchada y agraviada por la violencia de género desde siempre.
Recordemos el terrible caso del feminicidio de Lesvy Berlín Rivera Osorio, perpetrado por su pareja sentimental dentro de las instalaciones de la misma universidad, en 2017. La golpeó y estranguló con un cable de una caseta telefónica, en donde encontraron su cuerpo. Inconcebible y alarmante que dentro de una universidad de tales dimensiones y prestigio, sucediese cosa tal. El feminicida Jorge Luis González Hernández fue condenado a más de 52 años de prisión.
Muchos señores rancios argumentan que solamente le dijo cosas obscenas, que ni siquiera la tocó… Lo cual minimiza y nulifica a la denunciante y, a la vez, se toma muy a la ligera frases como “Pinches viejas, por eso las matan”, “con esos senos tan erectos lo único que vas a parar son hombres”, “tienes muy buenas nalgas para estar en mi cama y no para andar de revoltosa”, la llamó “zorra” y además el acosador sexual López Betancourt intentó demandarla por difamación por un millón de pesos, pero ella no dejó de denunciarlo y de defenderse hasta que el consejo del tribunal decidió destituirlo, en una votación con un solo voto en contra.
Lo más irónico es que este agresor sexual encabezó protestas en contra de la violencia de género en 2019, por una universidad libre de acoso, prácticas en las que él mismo incurría. Se creía intocable y eso mismo es lo que hace más valioso este triunfo en contra de maestros que deben empezar a ser eliminados de las universidades.
Lo tenían en jabón: [email protected]
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