Sin duda, la principal sorpresa que encontraremos en los comicios gubernamentales del próximo domingo 5 de junio, lo es que pareciera que nada puede contrarrestar la tendencia triunfadora del régimen que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador. Es decir, que a pesar de los resultados del actual Gobierno federal, los electores le siguen empoderando y confiando el futuro del país a través de los gobiernos en los estados.
Lo anterior dado que en la elección del domingo, lo más probable es que Morena obtenga triunfos en por lo menos tres o cuatro de los seis estados en disputa. En Hidalgo, Oaxaca y Quintana Roo, los candidatos de Morena llevan ventajas considerables; en Tamaulipas y Durango, el triunfo para cualquiera de los candidatos punteros seguramente será cerrado, por lo que aún cabe la posibilidad de que estos estados no los obtenga el régimen obradorista; en Aguascalientes, el PAN se perfila para consolidar su fuerza.
Es decir, que de darse el anterior escenario, el partido Morena, este 5 de junio, estará manteniendo contra toda lógica un triunfo igual que el logrado en las elecciones del 2021 en los estados, en donde se impuso en 11 de 15 contiendas electorales. Esta situación lo mantendría ganando estadísticamente dos de tres estados en cada contienda, llevándolo a gobernar dos terceras partes del país.
La anterior posibilidad ha despertado las siguientes preguntas: ¿Por qué los electores a pesar de los números que reporta el actual régimen, en economía, seguridad y salud, siguen confiando en el proyecto de la 4T? ¿Acaso los mexicanos creemos que vamos por un buen camino? Preguntas ambas vertidas en medios de comunicación y en charlas de particulares.
Pues bien, con el único animo de encontrar una respuesta a tan extraño fenómeno, diré que a mi consideración el inminente triunfo del proyecto del presidente AMLO en estas y en las anteriores elecciones, principalmente obedece a las siguientes tres premisas:
1.- Un amplio sector de ciudadanos está votando por Morena solo por las virtudes propias del candidato. Los procesos internos para la selección de candidatos, a las gubernaturas, organizados por este partido han sido exitosos. Por ello, más allá de la preferencia por el partido, el crecimiento de los propios candidatos ha sido un factor determinante en cada proceso.
2.- Casi la totalidad de los gobiernos que Morena ha arrebatado y arrebatará a sus opositores obedece principalmente a que los gobernantes salientes, en su mayoría priistas, decidieron rendirse anticipadamente y entregar la plaza, a cambio de su tranquilidad, puestos políticos o diplomáticos, tal cual sucedió en Michoacán, Sinaloa, Sonora y Baja California, entre otros. Y así sucederá en esta elección en los estados de Hidalgo, Tamaulipas y Oaxaca. En el resto, otras extrañas fuerzas coercitivas e insanas le harán el trabajo.
3.- Los opositores al régimen morenista no ha hecho caso o no se ha dado cuenta que en los números tienen las mayorías adecuadas para desbancar al régimen dominante, sin embargo, han sido más las diferencias entre ellos que lo que necesitan para ponerse de acuerdo y ganar. Es decir, que mientras no se reúnan como les mandan las cifras, nunca serán una fuerza electoral competitiva.
¡Al fin, las colisiones van siendo cada vez más la ley de las elecciones en todas partes del mundo! Igual que lo hizo Morena.
Más sobre esta sección Más en Coahuila