Las zonas desde las cuales el PRI y Morena disputarán la Gubernatura están definidas. Alejandro Moreno y el gobernador Miguel Riquelme encabezaron el 25 de junio en Saltillo el consejo político y la toma de posesión de los comités municipales. El día siguiente, Mario Delgado y el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, presidieron en Francisco I. Madero la segunda Asamblea por la Unidad y la Movilidad. A Moreno lo acosan los escándalos de corrupción destapados por la gobernadora Layda Sansores, y los dinosaurios tricolores demandan su renuncia por el fracaso de su gestión y la pérdida de 10 gubernaturas. El mitin del partido guinda centró la atención en los presidenciables Claudia Sheinbaum, Adán López y el líder senatorial Ricardo Monreal.
Marcelo Ebrard se contagió de Covid-19 y no pudo placearse en La Laguna donde el recuerdo del general Lázaro Cárdenas es imborrable. Tampoco se olvida el desdén de los agraristas al entonces candidato presidencial del PRI, Carlos Salinas de Gortari, cuyos actos en San Pedro y Madero fueron interrumpidos por una lluvia palos y piedras lanzada por una masa enardecida. El voto lagunero favoreció a Cuauhtémoc Cárdenas, postulado por el Frente Democrático Nacional. Impuesto por el sistema en una elección fraudulenta y legitimado por el PAN, la reforma de Salinas al Artículo 27 empobreció más al ejido, favoreció la concentración y especulación de tierras y provocó una mayor emigración del campo a las ciudades.
El presidente Andrés Manuel López Obrador conoce La Laguna y sus problemas. La zona es una de las más visitadas por el líder de la cuarta transformación. El Programa Agua Saludable resolverá uno de los problemas más acuciantes: el desabasto de agua y la contaminación de los mantos freáticos. La obra implica una inversión por más de 10 mil millones de pesos y beneficiará a 1.6 millones de habitantes de Coahuila y Durango. Grupo Lala cedió al programa pozos y derechos de agua.
El gobernador Riquelme se inclinó por un saltillense para sucederle (el exalcalde Manolo Jiménez) y cerró las puertas a otros aspirantes, según denuncia el diputado federal Jericó Abramo, sin un plan B en caso de contingencia política. Morena decidirá en agosto quién será su candidato. En la terna hay dos laguneros: Ricardo Mejía, subsecretario de Seguridad Pública, y el exsenador panista Luis Fernando Salazar Fernández. La baraja la completa el senador Armando Guadiana, oriundo de Nueva Rosita (Región Carbonífera), pero avecindado en la capital.
Mejía es el más cercano de los tres al Presidente, y así se observó en la asamblea de Francisco I. Madero, por su posición en la estructura federal y su ascendencia en la base del partido guinda, para la cual ya es «Gobernador». Salazar se vio un tanto extraviado, su militancia en la izquierda no termina de cuajar, pero sí su relación con Mario Delgado. Guadiana le tiene las velas encendidas a su jefe cameral, Ricardo Monreal, sin embargo, los afectos de López Obrador están en otro lado. Mejía ocupa el tercer lugar en algunas encuestas (a menos de dos puntos del segundo lugar) y en otras el primero. La Asamblea por la Unidad y la Movilidad confirmó que es el favorito de la 4T. La Laguna es su zona natural. En Saltillo, la sombra de Alejandro Moreno, quien soñó ser Presidente, es un lastre para el PRI y su candidato. Alito, cuyos días en la jefatura tricolor están contados, contaminó el acto en Las Maravillas.
Más sobre esta sección Más en Coahuila