La profecía del exgobernador Javier Corral (PAN) sobre la «Operación Safiro» y su conexión con el desvío de 5 mil 800 millones de pesos a cuentas particulares y campañas políticas del PRI empieza a cumplirse: «Haya hecho lo que haya hecho Peña Nieto para proteger a (Alejandro) Gutiérrez y César Duarte, no se va a ir impune, no quedará impune. Tarde o temprano la justicia lo va a alcanzar a él (El caso la Viuda Negra, Grijalbo, 2022). Antes de terminar el sexenio peñista, la Suprema Corte de Justicia «suspendió indefinidamente cualquier investigación o imputación por la Fiscalía de Chihuahua contra Peña Nieto o integrantes —o exintegrantes— de su Gabinete por los desvíos millonarios triangulados entre la Secretaría de Hacienda, el Gobierno de César Duarte y el PRI nacional», escriben Manu Ureste, Zedryk Raziel y Arturo Ángel, autores del libro.
El Gobierno de Corral feneció el 7 de septiembre pasado, pero el compromiso de atacar la corrupción y denunciar la impunidad sigue vivo. La Operación Safiro involucra al expresidente Peña Nieto, al exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, y al exlíder del PRI, Manlio Fabio Beltrones. El caso lo reabrió La Viuda Negra. Con la extradición de César Duarte, el 2 de junio pasado, y el «arsenal probatorio» en su poder, la federación solo tiene que «emitir las órdenes de aprehensión en contra de varios de estos actores políticos», declaró el político y periodista en el programa Aristegui en Vivo (09.06.99).
El mismo día de la entrega de su predecesor al Gobierno de México, por parte de Estados Unidos, Corral publicó en su cuenta de Twitter: «En el libro de reciente aparición, “El caso Viuda Negra” se consigna parte de la historia y el modus operandi de uno de los casos de la red de corrupción que tejió César Duarte, tanto para su beneficio personal, como para apoyo de las campañas del PRI: la Operación Safiro» (el nombre corresponde al acrónimo de «Saneamiento Financiero», no al corindón).
Peña Nieto empezó a fabricar su fortuna desde la Gubernatura de Estado de México —como lo hace la mayoría de los mandatarios locales— donde nombró como secretario de Finanzas… a Luis Videgaray. Su tío Arturo Montiel, quien le heredó el cargo, también afrontó acusaciones de corrupción, pero desde el Gobierno y la Presidencia Peña le dio impunidad. La imagen presidencial se hizo añicos por el reportaje «La casa blanca de Peña Nieto» publicado el 9 de noviembre de 2014. Angélica Rivera, su entonces esposa, adquirió la vivienda en siete millones de dólares al contratista Juan Armando Hinojosa (Grupo Higa). La empresa está ahora en la lista negra de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda.
La investigación sobre la casa blanca fue una bomba. El trabajo de Daniel Lizárraga, Rafael Cabrera, Irving Huerta y Sebastián Barragán adquirió relevancia nacional e internacional. La publicación fue simultánea en La Jornada, Proceso y los influyentes The Guardian, The Economist, The Wall Street Journal y The New York Times. Gastar 60 mil millones de pesos en medios de comunicación no pudo maquillar la corrupción enorme del «Cachorro de Atlacomulco». Peña compró las elecciones y como «telepresidente» devino en fracaso.
En un cable diplomático filtrado a la prensa mundial, WikiLeaks puso en evidencia el plan de Peña para hacerse con la Presidencia: «Ha puesto en marcha importantes proyectos de obras públicas en las zonas seleccionadas por los votos, y los analistas y dirigentes priistas han expresado a los funcionarios de Estados Unidos su creencia de que él está pagando en medios de comunicación coberturas noticiosas favorables y financiaría a encuestadores para influir en los resultados de sus sondeos» (The Guardian, 12.06.12). Va por México repite la estrategia en Coahuila y Estado de México donde el año próximo habrá elecciones para Gobernador.
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