Por: José Almanza
Responsabilidad. Al escuchar esta palabra de inmediato se vuelve una expresión pesada, llena de obligaciones de las cuales no somos tan entusiastas en asumir.
Se relaciona con temas normalmente complicados, como la responsabilidad de ser padres, la responsabilidad de dañar a alguien mientras circulas por las vialidades, sin embargo, hay un rubro que deberíamos platicar más seguido: la responsabilidad de proteger el patrimonio financiero de las personas que nos aman y el de quien amamos.
Hemos escuchado la complicada expresión: “Doctor, hágale todo lo necesario a mi papa para que se salve”. ¿Cuánto cuesta esa frase? ¿Qué implicaciones financieras puede tener el patrimonio de la familia del enfermo? ¿El enfermo preparó este momento para no afectar a sus familiares?
Doctores eminencias que luchan por sus pacientes desde el intelecto y la práctica. Hospitales que apuestan en infraestructura para salvaguardar la salud de pacientes. Sin embargo, cuestan.
Uno de los objetivos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) es compartir y difundir la cultura financiera. Es importante empezar a hacernos las preguntas necesarias sobre nuestras finanzas personales y empezar a pensar en soluciones eficientes para los riesgos económicos que corremos.
De las enfermedades y de los accidentes todos intentamos escapar, sin embargo, no estamos exentos de sufrir en cualquier momento una complicación de cualquiera de ambos.
¿De quién es la responsabilidad de pagar una cuenta hospitalaria en caso de accidente? ¿De quien sufre el accidente o de sus allegados?
En el mejor escenario, el allegado hará todo lo posible para solventar la deuda hospitalaria y sacar adelante a su ser querido, ¿a qué costo? Es posible que requiera de vender automóviles, propiedades, patrimonio, con tal de ver a su familiar salir adelante. ¿Es justo?
Otro escenario es que el afectado, de alguna manera, tome la deuda a liquidar. ¿Qué pasa si la incapacidad es permanente o de larga estadía? O bien, una cantidad exageradamente grande.
Desde el IMEF confiamos que la planeación y estructura financiera son de gran ayuda para mejorar la calidad de vida de los individuos.
Planear y esperar la posibilidad de un contratiempo que nos lleve a pagar una atención hospitalaria, nos llevará a ser responsables de nuestra propia salud, tanto física, como económica sin llevar a ningún tercero a pagar las consecuencias de nuestros actos. Las estrategias podrán ser diversas, un fondo de emergencia, un seguro de gastos médicos mayores, atención medica pública revisada con antelación, entre otras. Cualquier estrategia será mejor que recibir la deuda económica por la atención de propios o allegados.
Hablemos de planeación, hablemos de dinero sin miedo ni complejos. Absolutamente todos lo necesitamos, ¿qué te parece si compartimos la mejor manera de usarlo?
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