Pues llegan los expertos de Estados Unidos y la asesoría de los alemanes para colaborar en esas tareas, que ya parecen más de recuperación que de rescate, en la inundada mina El Pinabete, en cuyas entrañas permanecen en condición incierta 10 mineros desde hace 15 días.
Y los esfuerzos serán titánicos, y serán los correctos, pero han resultado infructuosos, y por ello la desesperación de los familiares de estos 10 mineros que, conforme pasan las horas, los días, ven diluirse la posibilidad de un milagro y caen, cada vez más, en un estado de resignación.
En tanto, surge una denuncia a la que habría que estar muy atentos: integrantes de la organización Familia Pasta de Conchos, expusieron que Antonio Flores, hermano de la Alcaldesa de Múzquiz, Tania Flores, es dueño de un pocito de carbón que tiene características similares al de la mina El Pinabete, y que lo está explotando.
Esto representa una fuerte llamada de atención a las autoridades de los tres órdenes, ya que si lo que advierten las familias de Pasta de Conchos es correcto, estaríamos ante otra tragedia a punto de suceder, y si así fuera, significaría una negligencia criminal de todos los involucrados en la operación de pocitos en la Región Carbonífera.
Sabemos que, en los hechos, en eso de extraer carbón, lo que menos importa es la ley y la vida de los mineros; que impera la negligencia, las omisiones y la corrupción, pero ante esta puntual denuncia las autoridades están a tiempo de hacer algo para implementar medidas de seguridad y protección legal en este pocito en Múzquiz, llamado Los Menores, justo lo que no tuvieron los 10 mineros de El Pinabete.
Más sobre esta sección Más en Coahuila