Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
FGR incinera más de 77 toneladas de sustancias químicas y narcóticos Binance sufre hackeo y congela más de 2,500 millones de dólares para evitar robos Necesitamos ganar para meternos en la pelea por la liguilla: Franco Pardo Se desata la guerra por Juchitán tras captura de capo ligado al CJNG; van 6 muertos en una semana Carney y Von der Leyen impulsan integración de Canadá como miembro asociado de la UE

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

El juego que saben jugar AMLO y ‘Alito’

Por Carlos Loret de Mola

Hace 4 años

López Obrador hizo lo que tenía que hacer: apostar por cooptar al PRI en vez de perseguirlo. En Palacio Nacional -me dicen mis fuentes- ya estaban preocupados porque sentían que se les estaba pasando la mano con el dirigente priista, Alejandro “Alito” Moreno: juicio político, carpetas de investigación, una grabación por semana exhibiéndolo. Les preocupaban las consecuencias mediáticas y jurídicas, incluso a nivel internacional, del eventual encarcelamiento de un opositor, que se sumaría al activismo de AMLO a favor de las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

Alejandro Moreno nunca ha sido ajeno a López Obrador. Llegó a la dirigencia del PRI con el respaldo del Presidente. “Amlito”, le han apodado en distintos momentos. Su figura escaló dentro de la alianza opositora con el PAN y el PRD, sorprendió en ese grupo por su capacidad de operación electoral, pero al mismo tiempo se volvió -grabación a grabación, expediente a expediente- ícono de una clase política frívola, distanciada de la realidad, motivada por el dinero, que abusa del poder como herramienta cotidiana. Eso no solo dañó al PRI, dañó a la Alianza. Cuando voces de su partido le pidieron renunciar, Alito Moreno mostró que tiene control total del aparato priista, pero está peleado con sus gobernadores; tiene en el bolsillo a sus diputados, pero sus senadores están en su contra; y ha roto los puentes de interlocución con cualquier otro grupo interno que no sea el suyo.

Ayer, a consecuencia de una iniciativa de ley alineada con AMLO que presentó una diputada priista respaldada por su dirigente, PAN y PRD anunciaron que la alianza opositora está suspendida temporalmente. “Alito” dice que la alianza no está en riesgo y que no hay ruptura… pero que el PRI apoyará la militarización que impulsa López Obrador.

No es la primera vez que el líder priista juega a las indefiniciones. Lo hizo igual durante la discusión de la ley eléctrica: durante meses coqueteó con la idea de votar con el Gobierno o con la oposición. Ganó tiempo e impunidad. Quizá está intentando la misma estrategia. De entrada, ya no hubo grabaciones esta semana, ya no se habló de carpetas de investigación ni se sabe que haya avanzado un centímetro el desafuero en su contra. Hace unos meses, en la iniciativa eléctrica, “Alito” se decantó del lado opositor. Esta vez ha mandado señales claras de que votará con Morena.

Si lo hace, el PRI quedaría todavía más fracturado. Y representaría un enorme reto en la designación de candidatos para las próximas elecciones. Además, PAN y PRD no tendrían más opción que cumplir su amenaza y romper la alianza con el PRI… y quizá volver a buscar a Movimiento Ciudadano. Recuerdo que cuando se hacían los primeros esfuerzos por conformar la Alianza, antes de las elecciones del 2021, el Gobernador de Jalisco, el emecista Enrique Alfaro, mandó un mensaje a los arquitectos de la coalición opositora: MC se suma si el PRI se baja. ¿Estará vigente el planteamiento?

Notas Relacionadas

AICM pone en operación un sistema antidrones para reforzar la seguridad aérea

Hace 1 hora

Reclama empresario a Taddei por negocios electorales en Coahuila

Hace 1 hora

Revisará INE contratos; prevé posibles rescisiones

Hace 1 hora

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 16 horas

Circo en Reforma

Hace 16 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 16 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta