Arte

Publicado el miércoles, 14 de septiembre del 2022 a las 03:39
Ciudad de México.- Jean-Luc Godard, el mítico cineasta francés y uno de los padres de la nouvelle vague, murió “de manera apacible” este martes a los 91 años en su domicilio en la pequeña comuna de Rolle en Suiza, indicó su familia en un comunicado.
“ El cineasta Jean-Luc Godard falleció el 13 de septiembre de 2022, anunciaron su esposa Anne-Marie Miéville y sus productores. No habrá ninguna ceremonia. Jean-Luc Godard falleció de manera apacible en su domicilio rodeado de sus seres queridos. Será cremado”, indicó el breve comunicado transmitido a la AFP.
Este maestro del cine, amante de las provocaciones públicas y huraño al mismo tiempo, es autor de obras emblemáticas como Sin aliento (1960) o El desprecio (1963).
Este maestro del cine, amante de las provocaciones públicas y huraño al mismo tiempo, es autor de obras emblemáticas como Sin aliento (1960) o El desprecio (1963).
Ce fut comme une apparition dans le cinéma français. Puis il en devint un maître. Jean-Luc Godard, le plus iconoclaste des cinéastes de la Nouvelle Vague, avait inventé un art résolument moderne, intensément libre. Nous perdons un trésor national, un regard de génie. pic.twitter.com/bQneeqp8on
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) September 13, 2022
El anuncio tendría que haberse hecho dentro de “dos días”, explicó el consejero jurídico y fiscal de la familia, Patrick Jeanneret, a la AFP. Pero el comunicado tuvo que ser escrito a toda prisa a raíz de la filtración en la prensa de la información.
La cremación tendrá lugar “de aquí a dos días, quizás mañana” miércoles, agregó el consejero, precisando que “las cenizas permanecerán con su esposa”.
“ Fue como una aparición en el cine francés. Luego se convirtió en un maestro. Jean-Luc Godard, el más iconoclasta de los cineastas de la Nouvelle Vague, había inventado un arte resueltamente moderno, intensamente libre. Perdemos un tesoro nacional, una mirada genial”, reaccionó en Twitter el presidente francés, Emmanuel Macron.
¿Quién era Jean-Luc Godard?
“JLG”, como también se le conocía en Francia, rehusaba los honores, que fueron muchos en su dilatada carrera: premios en los principales certámenes cinematográficos del mundo, y galardones honorarios de la Academia de los Óscar, la Academia francesa o el Festival de Cannes.
Vivía desde hacía años en el pueblo de Rolle, a orillas del lago Leman, en compañía de su esposa.
Es autor de frases inmortales, como “el cine no escapa al paso del tiempo. El cine es el paso del tiempo” y de planos fascinantes, como Brigitte Bardot conversando desnuda encima de la cama. O Jean-Paul Belmondo paseando con Jean Seberg en los Campos Elíseos.
La pesada herencia política
A partir de los años 1980, el hermetismo le fue ganando, y sus últimas obras, como la monumental Historia(s) del cine, presentada mediante cuatro volúmenes y una película, eran más bien collages de imágenes y sonidos.
Era un artista que se casaba con las actrices que dirigía y luego las abandonaba, que conseguía cancelar un festival (el de Cannes) para unirse al alboroto en las calles (en 1968), que filmaba y luego editaba sin seguir ningún consejo.
Sus compromisos políticos dejaron una pesada herencia de incomprensión, como su adhesión a la Revolución Cultural china, que causó millones de muertos en los años 1960.
Esa década fue su época más fértil. Hizo películas de gran éxito como Pierrot el loco, pero también pequeños cortos de tres minutos de duración que son panfletos de propaganda.
Exaltado partidario de la causa palestina, realiza con Anne-Marie Miéville, Aquí y en otro lugar (1976), documental en el que compara a los judíos con los nazis, suscitando escándalo.
Luego enojó al papa Juan Pablo II con Yo te saludo María (1984), en la que la Virgen aparece desnuda en la pantalla.
A partir de los años 1980 Godard se fue aislando en Suiza. El contacto con el mundo del cine y las celebridades se fue haciendo más esporádico.
Godard volvía así a los paisajes que vivió cuando era niño. Era de familia adinerada, pero sus padres divorciaron y él tuvo una adolescencia difícil, en Lausana.
Se escapó en cuando pudo a París, donde vivió como bohemio antes de entrar en el cine.
Al final de su vida, en 2018, Cannes le otorgó una Palma de Oro “especial” que no fue a recoger. Como tampoco lo hizo con otros galardones.
En una ocasión dejó dicho su epitafio: “Jean-Luc Godard, al contrario”.
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