Saltillo

Publicado el lunes, 3 de octubre del 2022 a las 04:02
Saltillo, Coah.- Cuando su madre falleció, Ana no sabía que antes de entregarse al dolor y la tristeza tendría que resolver primero lo más importante: los trámites de la muerte.
Y es que, ¿qué se hace cuando alguien muere?, ¿a quién se llama primero?, ¿de cuánto dinero se tiene que disponer? En el menos complicado de los casos, cuando un familiar fallece en casa debido a una enfermedad o por causas naturales, se tiene que llamar a una ambulancia para que los paramédicos confirmen el deceso, ellos llaman al Ministerio Público y un doctor emite el dictamen con el que después se elabora el acta de defunción.
Si los familiares forman parte del 4% de la población mexicana con un plan funerario contratado previamente, no tienen de qué preocuparse, pero si no, aquí empieza lo complicado.
Con toda su tristeza y sin asimilar todavía la noticia, Ana y sus hermanos acudieron a la funeraria para contratar un servicio de uso inmediato, y se toparon con un trato insensible y poco empático.
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Te ven como signo de pesos… nadie nos dio el pésame, solo nos empezaron a mostrar ataúdes y urnas y las fotos de las capillas… y entonces empiezas a negociar, es terrible porque tu mamá acaba de morir y tienes que ver qué te alcanza, y todo es muy caro y uno tiene que elegir lo más barato aunque le queramos dar lo mejor”, expresa.

Manuel Saldaña, gerente de la división de usos inmediatos de Funeraria Martínez, asegura que el personal cuenta con protocolos para brindar la mejor atención posible.
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Hay quien puede decir que ya somos insensibles al servicio, créemelo que si te veo llorar me meto aquí a mi salita y me pongo a chillar, no lo puedo hacer delante de ti porque alguien tiene que poner orden; y no es que estemos haciendo a un lado el dolor, sino que esto tiene que continuar”, asegura.
Los costos de los paquetes funerarios son muy variados, empiezan desde 7 mil 500 pesos y se elevan hasta los 300 mil, dependiendo de la calidad del ataúd o la urna, y la capilla; claro, sin contar el costo de un terreno en el panteón.

Tan solo en las Funerarias Martínez, se ofrecen alrededor de 10 servicios funerarios diarios, de los cuales solo máximo tres tienen contratado un servicio a previsión que incluya también su lugar en el panteón.
Y es que, esto es lo más costoso y complicado, ya que según Alberto Alvarado Martínez, encargado del Panteón Santiago, quedan pocos terrenos disponibles en los panteones gratuitos.
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Aquí ya no hay terrenos, desde hace mucho es sabido que aquí está saturado… aproximadamente son 17 mil personas sepultadas y como unas 6 mil tumbas… si alguien no tiene dinero para pagar a los panteones particulares, recurre a las ayudas por parte del Gobierno y lo pueden canalizar al Panteón de la Paz, que es el municipal, y hasta donde yo sé sí hay todavía lugar”, expresó.
De ahí la importancia de hacer un guardadito.

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Tenemos urnas que vienen directamente desde Tierra Santa, estas urnas las tengo con llave porque cuestan una lana… un servicio directo de cremación sin velación, con una de estas urnas debe valer unos 40 mil pesos, (trae una ranura) que contiene una porción de roca que se puso en la tumba de Jesús, y están hechas totalmente a mano”, explica.
Aunque los precios han disminuido después de la pandemia, los servicios funerarios siguen siendo inaccesibles para una población golpeada por la inflación y el desempleo; aunado al hecho de que la mayoría de la gente evita contratar estos servicios con antelación por la creencia de “invocar” a la muerte.
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