Este año, por cuestiones laborales, trabajé nuevamente con comercios, empresas, autoridades locales y sobre todo con cientos de jóvenes en todas las cabeceras municipales del estado así como en comunidades anexas.
En el transcurso, encontré un pueblo con esperanza en el porvenir, con agradecimiento por los programas para el Bienestar que mantienen vivo el comercio de los pequeños municipios.
Encontré también frustración en todos los caminos. Los municipios más pequeños se mantienen de remesas y su población se está haciendo vieja; en estos hay un desinterés por el estudio porque esto implica estar sobrecalificado; no hay medios terrestres de precio accesible que conecten con el resto del Estado; y entre el cristal o los embarazos adolescentes se está está definiendo el destino de miles de personas.
Recordarán que el presidente Andrés Manuel presentó un proyecto alternativo de nación en noviembre de 2017 del cual ya nos había dado una prueba en su libro, La Salida.
A ese proyecto no se le movió una coma a pesar de las alianzas electorales y por lo mismo hubo una comunicación efectiva de todas las propuestas, encajadas en todas las agendas y emanadas desde distintos frentes.
Supimos comunicar y convencer desde la colectividad, la empatía y, sobre todo, desde la alegría de sentirnos vencedores.
En contraste, compañero Guadiana, probablemente usted no encuentre alguien fuera de su equipo que recuerde una sola de sus propuestas en la campaña perdida por Saltillo.
No me lo tome como crítica vacía y tampoco como un exceso de soberbia, sino como una súplica por un proyecto sólido, realizable e incluyente que no tenga temor de molestar a los intereses económicos y a los traficantes de influencias que se creen gerentes del Estado.
Las encuestas también nos otorgaron datos importantísimos sobre la intención de voto hacia nuestro partido. Podemos ganar aunque tengamos todo el aparato en contra, pero necesitamos de las bases obradoristas para hacerlo.
En todo el estado encontré a muchísimas personas que apoyan de una forma genuina al subsecretario Mejía Berdeja, a quienes siempre les respondí que no había manera de que usted perdiera con el método de encuestas.
Lo invito a leer todos esos comentarios en redes sociales, no son bots, son militantes activos que creyeron que el Presidente ya había elegido, pero también personas leales, de esas que cuidan las casillas y defienden cada voto sin esperar un peso a cambio.
Empiece con los discursos hasta los tiempos oficiales y no tome vacaciones; reúnase por favor con las y los servidores de la nación que han llegado a todos los rincones y se sorprenderá de que la gente en territorio es la que le compartirá las mejores propuestas pues es la que todos los días ha escuchado al pueblo.
Eso tendrá mayor efecto que cualquier minuto de los medios buitreros de comunicación. Convenza a todos los simpatizantes de Mejía Berdeja que usted aún se encuentra a la altura de las circunstancias y que puede dar esta batalla.
Le hago una sincera petición para finalizar. No nos presente como amigos a quienes siempre han sido nuestros contrincantes, pues no queremos más Shamires.
Estoy seguro que con Luis Fernando y Lenin Pérez encontrará fuerza y experiencia, no hará falta Monreal en templetes. Déjese sorprender por Diego del Bosque y su equipo de jóvenes, no hará falta acercar a Gibranes vendehumos.
Llamemos a la unidad, pero con los nuestros, los leales al Presidente.
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