Saltillo

Publicado el martes, 14 de febrero del 2023 a las 03:55
Saltillo, Coah.- Las fotos en redes sociales, de parejas felices celebrando el amor con alguna cena, regalos o solo viendo una serie, lo hacen parecer fácil, pero en realidad, construir una relación estable es mucho más complicado de lo que pudiera pensarse.
Es un trabajo que requiere compromiso, estabilidad, honestidad, química, empatía, y una larga lista de sacrificios y virtudes que no todos están dispuestos a seguir; pero en su ausencia, uno debe ingeniárselas para satisfacer esa necesidad fisiológica que, en teoría, debería ir de la mano con el amor: el sexo.
La llama del amor
Sobre el concurrido bulevar Venustiano Carranza, pasada diaria de universitarios, dos maniquíes femeninos lucen provocativas prendas que más sirven para mostrar que para tapar.
Es Love Bug, una de las primeras sex-shop de la ciudad, y que ha sido testigo del cambio y la evolución del consumo de los saltillenses.
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Viene de todo, desde gente joven hasta gente ya grande, pero en su mayoría yo veo que vienen muchas parejas, parejas maduras de arriba de los 50; cada quien se lleva un juguete para cada uno, a veces vienen a buscar algo para los dos, o lencería”, explica Esmeralda Rodríguez, empleada de la tienda desde hace 4 años.
Dice que con el tiempo han pasado dos cosas: los productos han cambiado y ahora viene más gente.
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Sí ha cambiado, la evolución de la lencería es diferente, ha cambiado la moda, y por ejemplo ahora tenemos más clientes hombres, cuando antes no, buscan mucho lencería para hombre, cuando antes no era algo que fuera tan buscado”, explica.
Vibradores en forma de zanahorias, mazorcas y pepinos; dildos de 25 centímetros; vaginas de plástico, muñecas inflables, agrandadores de pene, pastillas vigorizantes masculinas y estimulantes femeninos, lubricantes comestibles, expansores anales, “balitas” vibradoras a distancia para que la pareja la active mientras están en cine o en el súper, y una larga, muy larga lista de cosas diseñadas para disfrutar y hacer disfrutar a la pareja.
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Es un complemento y puede enriquecer bastante, hay muchísima variedad de juguetes, tanto para hombres como para mujeres, gel, lubricantes, texturizadores, son complementos que enriquecen la relación sexual; todo el cuerpo es una zona erógena, somos sensoriales, tenemos sensaciones en todo el cuerpo, con cualquier textura, aroma, sensaciones se puede jugar”, explica la sexóloga Alejandra Vaca.
Hay más apertura
Una encuesta del popular sitio de internet para adultos, PornHub, reveló que la categoría más buscada de este año, desplazando al hentai y al lésbico, fue el sexo transgénero, los llamados “shemale”, al aumentar más de 400% en las búsquedas.
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El sexo es un tema muy tabú todavía, hasta la fecha, pero la gente busca pornografía, es algo muy natural, pero lo ve como tabú, sobre todo en parejas, se enojan porque mi pareja ve pornografía como sintiéndose desplazados, ahorita hay mucha apertura en cuestión de todas las variantes de género, no binarios… Se está abriendo mucho más la sexualidad, hay mucha más apertura en ese aspecto”, comenta la experta.
Explica que muy pocas personas han recibido una educación sexual saludable a lo largo de su vida, de hecho, más de 90% ha aprendido de pláticas informales, televisión e internet y la pornografía.
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En el transgénero, por ejemplo, si es el shemale, que son mujeres con pene, los ven muy guapas, atractivas y todo, pero este morbo de que tiene un plus, tiene un extra que me gusta, pero con este machismo, esta masculinidad frágil, no lo puedo decir porque van a pensar que a mí me gusta otra cosa, pero es parte de la sexualidad; en la sexualidad todo es aceptado, si es de común acuerdo con la pareja, o que no dañe a otros”, afirma.
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No es raro, pero es curioso, me despierta un morbo ver orgías, sexo hardcore, sadomasoquismo, shemale, transexual, hermafrodita, cualquier variedad, pero porque es porque sí una sexualidad tradicional es tabú, ahora algo más exótico, le pone más picante”.
Así que, si existe suficiente confianza en la pareja, quizá sería bueno aderezar la relación poniendo estos temas en la mesa (y en la cama), tratando de mantener la mente abierta y el corazón sano.
Sigue siendo un tabú
¿Pero por qué si la variedad de juguetes se ha enriquecido, el sexo sigue siendo un tabú?
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Por el miedo al juicio; hay mucho en los hombres que piensan que buscas un juguete más grande en tamaño y dimensiones que piensan: ‘ya no te lleno’, o ‘¿por qué quieres otra cosa?’, o algunos dicen ‘no tienes llenadera’, como si fueras una ninfómana, como si estuviera mal explorar la sexualidad”, señala la sexóloga Alejandra Vaca.
Lo ideal, dice la experta, sería que la pareja tuviera la confianza para explorar juntos, porque al final, el sexo es una parte fundamental para hacer funcionar el amor, y si la llama se apaga, hay que avivarla con charlas, juguetes y ¿porno?
Innumerables encuentros
Y más allá de las facilidades que implica llamar a un “sex-friend”, subirse al auto y llegar a un motel de 500 pesos por 4 horas en habitación sencilla, el verdadero conflicto surge en las calles del Centro, entre globos y boleros, entre restaurantes y sombreros.
Ahí, al lado de la Plaza Acuña está el Hotel Jardín, y una cuadra más arriba está el Hidalgo, y sobre Aldama, escondido entre tiendas de ropa se erige el Bristol, lugares que lo mismo dan posada a familias de comerciantes, que a parejas que llegan a satisfacer la urgencia de estar con alguien.
Por 200 pesos puedes pasar tres horas en una habitación que se esfuerza por estar linda a pesar de su humildad, con una sobrecama deslavada, cortinas con polvo y un colchón que ha sido testigo de innumerables encuentros.
No es un lugar que se pueda presumir en Instagram, pero incluso ahí, dos extraños que acaban de hacer un arreglo monetario, o unos novios que se esconden de sus papás, o una pareja prohibida, hacen surgir el amor.
Las recepcionistas de los respectivos hoteles no dicen mucho, pero basta ver la canasta de condones y lubricantes que tienen al lado de la caja registradora, para descubrir que “los novios” vienen con regularidad.
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