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Coahuila

Las falacias para ahuyentar a Tesla de Nuevo León esquina con Saltillo

Por Luis Carlos Plata

Hace 3 años

A su estilo, es decir, hablando por hablar, sin ciencia ni evidencia y sin mayor sustento que sus dogmas y prejuicios, el Presidente de la República dijo ayer en su “mañanera” mil 45 (donde ha vertido falsedades e inexactitudes en 101 mil 155 ocasiones contadas hasta el 30 de noviembre del año pasado, de acuerdo con SPIN-Taller de Comunicación Política) que hablará con Elon Musk, dueño de la empresa Tesla, a fin de que considere al sureste del país y no Santa Catarina, Nuevo León, para invertir mil millones de dólares en México.

Como en otras ocasiones cuando se empecina con un tema y no lo suelta hasta que alivia su inquietud personal, más que tratarlo con seriedad y mucho menos resolverlo, López Obrador acumula con la mención de ayer dos semanas politizando deliberadamente el asunto, en la víspera de que Tesla, el fabricante de automóviles eléctricos más atractivo de la actualidad, como marca, confirme su decisión el próximo 1 de marzo.

En los hechos genera incertidumbre y no solo eso, boicotea y coacciona el negocio actuando como líder de facción (nada nuevo, por lo demás) más que como representante del Poder Ejecutivo (ya no digamos “estadista”, pues esa definición hace mucho tiempo que quedó claro no aplicaría en él).

Primero ideó un problema de logística, e inventó también la ‘solución’: las inmediaciones del reacondicionado Aeropuerto “Internacional” Felipe Ángeles, en Hidalgo, para instalarse, causalmente gobernado por Morena. Así Tesla podría usar los terrenos que originalmente servían como base militar para sus operaciones.

Y con ello el Mandatario remediaría –por así decirlo– las malas decisiones que le persiguen desde que, con todos los elementos objetivos en contra, canceló –apoyado en una consulta pública no vinculante y sin rigor metodológico realizada mientras todavía era Presidente electo– la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el cual tenía entonces 30% de avance.

Como no funcionó el ardid, acto seguido el mismo Gobierno federal puso a circular un trascendido sin mostrar un estudio que lo respalde: que no habría gas ni energía eléctrica suficiente en el noreste para suministrarle a Tesla. Tampoco fructificó.

Ahora se trata de la escasez de agua para consumo humano. Estrés hídrico. Un tópico sensible a las masas. ¿Quién en su sano juicio podría oponerse? “Queremos darles a conocer el sureste”, mencionó ayer. Otra casualidad: salvo Yucatán, territorio en su totalidad regenteado por Morena. “Tenemos que cuidar el agua (…) En Nuevo León no hay agua (…) Ya no se pueden otorgar permisos para la extracción”, advirtió.

De entrada su requerimiento: 1.4 millones de metros cúbicos al año (estimado con los datos de su planta en Berlín, Alemania), es una décima parte de lo que consume por sí solo Ternium, para dimensionar. La industria, por lo demás, no es el principal extractor.

Ahora bien, si el interés por el sureste fuese genuino y hubiese un plan integral, no habría desaparecido por decreto en 2019 las zonas económicas especiales ubicadas en Chiapas, Veracruz, Michoacán, Guerrero, Yucatán, Oaxaca, Campeche y Tabasco con el objetivo de “reorientar el modelo de desarrollo y relocalizar las prioridades de la inversión pública”, a través del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024; son ocurrencias, en cambio.

Distinto fue el caso de la cervecera Constellation Brands, por ejemplo, forzada a desplazarse de Mexicali hacia Veracruz aunque a la fecha sin materializarse. En diferentes momentos lo ha confesado: “No tiene mucha ciencia gobernar” (25-06-19), con relación a su método.

“No crean que yo vengo aquí ya con ideas analizadas” (12-08-20), a propósito de sus exposiciones presuntamente informativas. Y “no me vengan con ese cuento de que la ley es la ley” (06-04-22), para transmitir sus convicciones democráticas. En esa trinidad basa sus decisiones.

La referida consultoría SPIN-Taller de Comunicación Política, dirigida por Luis Estrada Straffon, autor de El Imperio de los Otros Datos (Grijalbo, 2022) analiza religiosamente las conferencias matutinas del Presidente desde que inició el sexenio y ha identificado en promedio 103 mentiras por cada una, además de lo evidente: insultos, denostaciones, linchamientos, frases trilladas, anécdotas, chistes y canciones.

No solo eso. Existe un patrón de comportamiento: conforme pierde influencia en la opinión pública y no logra posicionar temas en la agenda política nacional (fenómenos que pueden verificarse con el seguimiento de las primeras planas de los periódicos de mayor circulación y la radical disminución de visitas a sus videos y visualizaciones en vivo, no con encuestas engañosas) la duración de sus conferencias matutinas aumenta y también crecen los insultos contra quienes identifica en la lógica electoral como adversarios.

Frustración, se llama el juego. Afirma sin pruebas, luego existe. Posteriormente se victimiza, y culpa a los medios de comunicación de todos los males en el país. Ese método ya tan desgastado frente a la falta de resultados positivos y un cúmulo de problemas sin tratar que ni siquiera se pueden considerar pendientes, pues no existe siquiera la intención de identificarlos. Todo es negación.

 

Cortita y al pie

Y más allá del soporte técnico, que no existe, al final todo se reduce a la voluntad política. El ánimo de favorecer o perjudicar una región con sus acciones públicas. En ese sentido, pese a su novatez e insipiencia, el Gobierno de Morena como régimen ha sido nocivo para el norte del país.

Para muestra Dos Bocas, el Tren Maya, Sedena y Pemex absorbiendo el presupuesto federalizado durante cuatro años. Lo peor de todo: sin transparencia y con una estrategia inviable ya demostrada.

 

La última y nos vamos

Nuevo León es el estado industrial por excelencia; un polo de desarrollo que trasciende la esfera regional. Y luego está Saltillo a 50 kilómetros de la hipotética factoría que pretende Tesla con capital privado, y los parques industriales de Ramos Arizpe a mucha menor distancia con posibilidades reales de beneficiarse como clúster automotriz en la Región Sureste de Coahuila.

Es, por tanto, un asunto de interés general y prioridad estatal. Es la cadena de suministro, las condiciones geográficas ideales, vías de comunicación y seguridad, factores a tomar en cuenta.

La partida está muy clara y no, no es el agua el trasfondo: Morena-4T contra el norte. Para no perder de vista quién es el no tan extraño enemigo.

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