El joven Alejandro conquistó la India.
¿Él solo?
César derrotó a los galos.
¿No llevaba siquiera un cocinero?…’
El historicismo norteamericano se ha empeñado en mostrar como un hecho aislado el origen del día de la mujer, en ese afán de abstraer, reducir y despojar a la historia de toda referencia a los movimientos sociales y por supuesto de la lucha de clases.
Esta tendencia iniciada por Ralph Waldo Emerson, cuya obra “hombres representativos”, intenta definir la historia a partir de la teoría del gran hombre de Thomas Carlyle, aquellos influyentes que tienen un impacto decisivo por encima de todos.
La historia como anécdota singular sucesiva se arma con trozos de relatos a los que se les otorga arbitraria trascendencia.
El 3 de mayo de 1908 se celebró en Chicago el primer día de la mujer con la participación de más de mil 500 mujeres que buscaban las reivindicaciones de igualdad económica y política en el día consagrado a la muerte de las obreras, se denunciaba la opresión la explotación laboral y se reclamaba el voto como derecho político. A partir del año siguiente el día de la mujer fue un acto oficial del Partido Socialista en los Estados Unidos, con naturaleza eminentemente sufragista.
En principio se propuso como día de la mujer el último domingo de febrero.
El año de 1910 vio multiplicada al doble la participación de las mujeres convocada por militantes socialistas, entre las que había desde luego trabajadoras textiles a cuyas demandas labores se agregaba de manera especial la lucha sufragista.
El 28 de agosto de ese mismo año en Alemania el periódico La Igualdad, publicaba la propuesta de la segunda conferencia de mujeres socialistas, en la cual aprobaba la conmemoración del Día Internacional de la Mujer para exigir el derecho al voto y con él, el reconocimiento pleno de los derechos políticos de las mujeres, dejando para cada país la definición del día específico.
En el año de 1911 el día de las mujeres se celebró en distintas fechas en los meses de marzo y mayo
El inicio de la Primera Guerra Mundial dificultó las reuniones internacionales entre las mujeres socialistas que eran vistas por la burguesía de sus distintas naciones como elementos saboteadores, enemigas de la guerra.
Previo a la Revolución Rusa de octubre de 1917, el 23 de febrero ruso, que corresponde al 8 de marzo del calendario gregoriano occidental, se conmemoró el día internacional de las mujeres.
Y con esa fecha inicia la revolución de febrero con un movimiento de masas, la huelga general contra el hambre la guerra y la opresión del Zar.
Fue en la Conferencia Internacional de las Mujeres en 1921 donde se propuso el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer recordando la lucha de las camaradas rusas y un año después, en 1922 el 8 de marzo comenzó a conmemorarse en todo el mundo como Día Internacional de la Mujer.
Sin embargo, la historia de la huelga general que dio inicio a la Revolución de Febrero en Rusia quedó en el olvido. Siempre es más conveniente una anécdota aislada aunque trágica para ocultar la lucha organizada de las mujeres socialistas, una lucha transversal que es también en defensa de los trabajadores que son oprimidos por el patriarcado, la burguesía y el capital.
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