Arte

Publicado el sábado, 15 de abril del 2023 a las 12:32
Ciudad de México.- “Soy una mujer detrás de una máquina de escribir”, asegura en entrevista Elena Poniatowska, curiosa y preguntona por naturaleza.
“Mi esencia es preguntar”, define.
Ya de niña cansaba a su madre con tantas preguntas, recuerda; una curiosidad en la que destacó muy temprano y que la llevaría a convertirse, además de escritora, en una periodista referencial.
Su trayectoria ahora es reconocida con la Medalla Belisario Domínguez que otorga el Senado. Un premio que la honra pero que, al mismo tiempo, debido a una ausencia, la entristece.
Cuenta que en el mismo día que un grupo de senadores acudió a su casa en Chimalistac para notificarle la noticia de manera oficial, el jueves pasado, recibió una llamada del Presidente Andrés Manuel López Obrador comunicándole que no iría a la ceremonia.
Al teléfono, la periodista compartió su decepción por la ausencia del Mandatario en el acto protocolario del próximo 19 de abril.
“Me da tristeza, a mí me encantaría que fuera, pero respeto sus ideas; él dice que lo pueden atacar y decir… Él me habló y me llamó por teléfono y me dio la razón por la que no iba, diciéndome que le podrían decir, que los senadores habían sido muy críticos con él y que le habían dicho cosas que a él le desagradan mucho y que, por lo tanto, no quería asistir. A lo mejor le puedo hablar a alguien (para) que le insista, pero creo que él ya tomó su decisión”, señala la Premio Cervantes 2013.
“Me da tristeza, me encantaría que fuera, respeto sus ideas, (pero) él dice que lo pueden atacar”, insiste.
En sus tiempos como candidato, varias veces López Obrador fue invitado a la mesa de Poniatowska, usualmente acompañado por el fallecido escritor José María Pérez Gay. Pero desde su llegada a la Presidencia, asegura, no se han vuelto a reunir.
Tampoco hablaron de reunirse en otro momento a raíz de la presea; el Presidente lo sugirió ni la escritora tampoco.
“Ya siendo Presidente, ya no lo he visto, pero porque yo jamás me acerco a los poderosos”, recalca.
López Obrador mismo ya había anunciado en su conferencia matutina que no iría a la Casona de Xicoténcatl con el fin cuidar a la investidura presidencial de posibles agresiones de senadores de la oposición.
No obstante, el Mandatario ha acudido en dos ocasiones a la entrega de esta presea, cuando fueron distinguidos el periodista Carlos Payán, en 2018, y la defensora de derechos humanos Rosario Ibarra de Piedra, en 2019.
“Es la presea más conmovedora que me han dado, porque Belisario Domínguez es un héroe del que me hablaba muchísimo Rosario Castellanos, porque era chiapaneco, como ella, muy valiente, se jugó la vida”, comparte Poniatowska.
A la ceremonia acudirá acompañada de amigos como Marta Lamas y Rodrigo Ávila, además de sus familiares, adelanta. Su discurso será, en esencia, un mensaje de gratitud, discreto: “agradecer, agradecer y agradecer”.
Es una distinción que recibe como el cumplimiento de toda una vida de trabajo en el periodismo y la literatura, de hacer preguntas y escribir crónicas de la vida de su país y también, de ver crecer a sus nietos.
Poniatowska cumple con sus entrevistas y crónicas periodísticas de los domingos mientras trabaja en un nuevo libro. Descendiente del último Rey de Polonia por el lado paterno, la escritora le dedicó las dos entregas de El amante polaco, donde también contó pasajes de su propia vida.
Su nuevo título se centrará en la rama materna de su familia, los Amor, y hablará allí de su llegada a México cuando era niña desde Francia, donde nació.
“Ya he escrito capítulos sobre eso, pero están deshilados, no está armado (el libro)”, ataja.
Su ritmo de trabajo se ha visto disminuido con la edad, confiesa quien cumplirá 91 años el próximo 19 de mayo, pero no mengua el rigor.
“Cuando llega uno como a un declive, a una bajada, uno ya escribe con ojos muchísimo más críticos; cuando eres joven ni cuenta te das de que estás cometiendo un error y te sigues, vas galopando como una yegua a través del campo, pero a mi edad ya vas trotando, y luego, paso a pasito, y luego, te paras, te detienes y te vuelves horriblemente crítica contigo misma”.
Aunque la suya considera que es una vejez afortunada.
A su edad, guarda una ilusión:
“La ilusión de una vida con un remate muy bonito, un remate que me da mi País, que ha sido muy generoso conmigo”.
Cuando se da cuenta de que se ha colado en su respuesta “remate”, una palabra de la jerga periodística para el cierre de una nota, enmienda:
“Quizás es más poético decir que es un final”.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias