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Coahuila

¿Qué podría salir mal para Morena en Coahuila?

Por Luis Carlos Plata

Hace 3 años

Qué podría salir mal para Morena en Coahuila:

Si al retrasar indefinidamente la convocatoria para designar coordinador de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación –mismos que ni siquiera para la simulación fueron constituidos– se provocó un enfrentamiento gratuito, encono y división entre aspirantes a la Gubernatura por espacio de nueve meses, hasta el día del veredicto: 12 de diciembre, fecha de la ruptura definitiva.

(Para dimensionar: en el Estado de México, su proceso electoral gemelo de 2023, el mismo procedimiento se resolvió a principios de agosto 2022, con cuatro meses de anticipación, sin fracturas irreconciliables a comparación).

Qué podría salir mal para Morena en Coahuila:

Si al iniciar en enero pasado un juicio ante la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia para suspender derechos con efecto inmediato a 22 militantes y simpatizantes por disidencia, entre ellos la presidenta del Consejo Estatal del partido, se partió por consecuencia ése órgano directivo, neutralizándolo y dejándolo inoperante, fomentando la inconformidad que devino en crisis interna.

Qué podría salir mal para Morena en Coahuila:

Si no pudo formalizar una coalición o alianza con otros institutos políticos por tercera elección estatal consecutiva (2020, 2021 y 2023), en este caso con el Partido del Trabajo y el Partido Verde.

(Para contextualizar: en el Estado de México, la elección espejo de Coahuila, el 13 de enero se concretó el documento entre los tres partidos referidos, sin regateos públicos, a favor de una candidatura común encabezada por Delfina Gómez).

Qué podría salir mal para Morena en Coahuila:

Si la convocatoria al proceso interno de selección de candidatura para Gobernador del estado fue ocultada para permitir que un solo precandidato se registrara, Armando Guadiana, escamoteando el derecho a otros y cerrando el paso a naturales negociaciones entre aspirantes, las cuales quedaron reducidas a posiciones para diputados locales.

Qué podría salir mal para Morena en Coahuila:

Si quien había sido apalabrado como coordinador y se convertiría en una pieza fundamental de la organización territorial, Luis Fernando Salazar, ni siquiera coordinó un día de precampaña por diferencias de fondo y forma, haciéndole vacío a una campaña que nació muerta.

(Para ejemplificar: en el Estado de México, la joya de todos los padrones electorales en el país, la candidata de Morena tiene por coordinadores a sus dos principales adversarios de la contienda interna).

Qué podría salir mal para Morena en Coahuila:

Si del 12 de diciembre a la fecha, conforme avanza el calendario, se ha profundizado la grieta entre su candidato y otras facciones de la 4T, especialmente Sóstenes Berdeja y el PT, en un juego sin salida que no han sabido –o no han querido– finalizar, donde por un lado se le invita a declinar, y por el otro se le injuria con fiereza.

Cinco meses apagando el fuego con gasolina.

Cortita y al pie

Nada susceptible de ser fraccionado quedó entero. Cada decisión tomada y cada acción emprendida encaminaron a fragmentar el partido hasta sus últimas consecuencias. “Divide y vencerás”, la máxima de la política; vigente desde el Imperio Romano. Lo irónico es que el responsable de aplicarla no fue un extraño, sino un propio: Mario Delgado. Todas las fases del proceso han sido centralizadas y conducidas por él desde el Comité Ejecutivo Nacional, maniatando al Comité Directivo Estatal y convirtiéndolo en convidado de piedra.

La última y nos vamos

Por lo demás, entramos a la recta final de la campaña. Quedan 10 días de proselitismo. Revise cualquier otra elección celebrada en Coahuila los últimos 20 años: el manual y la costumbre dicta que –en este momento– toca victimizarse, particularmente para quien se sentía inicialmente con posibilidades de ganar pero irremediablemente perderá debido a su mal desempeño. Así pavimenta el camino para poder cantar fraude posterior a conocer el resultado oficial, antes que reconocer una derrota por mérito propio.

Las últimas dos semanas casi siempre se tratan de lo mismo: dolerse porque les rompen lonas, porque les destruyen propaganda, porque la Policía Estatal secuestra a sus promotores del voto, porque los adversarios están entregando apoyos en tal o cual domicilio, porque los intimidan en uno u otro sector… Se trata de sembrar la idea de injusticia. Haya o no pruebas. Sean o no reales las quejas divulgadas con el afán de obtener el inexistente voto de lástima, mismas que se quedan alojadas en redes sociales y pocas veces -por no decir nunca- se formalizan como denuncia. Y si lo hacen, tampoco se ratifican posteriormente.

Que no haya ilusos para que no haya desilusionados. El problema está en otra parte: lo que mal empieza, mal acaba.

 

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