Arte
Por
Grupo Zócalo
Publicado el lunes, 3 de julio del 2023 a las 04:04
Ciudad de México.-Desde hace 40 años, el escritor Ignacio Solares y el ensayista y periodista cultural José Gordon han sostenido largas conversaciones sobre la vida, la literatura, la escritura, las obsesiones y las tragedias. A partir de esos diálogos realizados en casa, en cafés y en taquerías, surgió el libro “Novelista de lo invisible” (Grijalbo, 2023), donde se descifran los mundos literarios de Ignacio Solares: sus búsquedas sobre la existencia, la muerte, lo sagrado, los fantasmas de la historia, lo onírico, el misticismo, el espiritismo, el destino, el azar, el delirio, la infancia, la imaginación, el bien y el mal.
Ese libro que en 166 páginas traza las rutas que persigue la literatura de Solares, el narrador, ensayista, dramaturgo, editor y periodista cultural de 78 años, recrea sus episodios de vida más determinantes y la entrada de esos episodios a su literatura, en un texto que pone en palabras y sobre el papel las profundas conversaciones entre dos amigos que comparten la fe en la palabra escrita y, en particular, en la poesía, que ofrecen al lector una especie de “novela en vivo” contada a dos voces y que, pese a las oscuridades, creen en la humanidad.
“
Pepe ha sido verdaderamente un mago, ha sido mi psicoanalista, mi confesor, mi terapeuta, y ha logrado que yo articule lo que yo tenía suelto, y que lo baje a la tierra y que lo pueda tocar y ver, eso es muy importante. Le dio a cada cosa su lugar y yo ya tengo manera de abrir cajoncitos y ver lo que hay allá dentro, porque antes escribía intuitivamente; sigo escribiendo intuitivamente, pero no tenía el más mínimo rigor”, afirma Ignacio Solares en la entrevista en la que ambos escritores continúan la conversación mantenida en cuatro décadas.
José Gordon propuso y asumió el reto de intentar recrear, a través del diálogo, los mundos de Ignacio Solares y de su obra, sus tribulaciones, sus obsesiones, sus creencias y miedos.
“
La obra de Ignacio Solares es la búsqueda del otro y resulta que en esa búsqueda nos encontramos a nosotros mismos”, dice Gordon, quien reconoce en Solares el poder de la buena literatura, porque esta “novela en vivo” es también una conversación sobre los buenos libros y los grandes autores.
Gracias a este libro, afirma Ignacio Solares, “encuentro cierta coherencia en lo que he hecho, y no debo soltarla, porque me va a ayudar a partir de ahora.
El orden siempre ayuda, el desorden nunca. Le agradezco a Pepe profundamente el que haya puesto en palabras lo que yo tenía tan disperso”.
El narrador nacido en Ciudad Juárez, Chihuahua, en 1945, que es autor de obras que giran lo mismo en torno a la literatura fantástica que a la novela histórica, asume la literatura como una vocación que es fuerza de vida: “Me he dedicado a escribir lo que se me antoja, nada más, sólo eso”.
Solares cita las palabras de Vicente Quirarte escritas para el prólogo de la traducción de uno de sus libros de cuentos, cuando señaló que es muy significativo que los cuentos de Solares parten de la realidad, no de la fantasía. “O sea, mi mundo es un mundo cotidiano donde sucede lo insólito.
Porque por más que se vea firme el suelo que pisamos y caliente el Sol que nos ilumina, estamos rodeados de ángeles y demonios, que en cualquier momento causan una hecatombe dentro de nosotros mismos. Entonces hay que estar preparados y sobre todo aprender a verlos”.
Ignacio Solares, ganador del Premio Xavier Villaurrutia, en 1998, y del Premio Nacional de Ciencias y Artes, en 2010, en el área de Lingüística y Literatura, afirma: “Yo me he preocupado mucho porque alguna persona me enseñe a ver lo que yo no he aprendido a ver, y esa persona es Pepe Gordon, él ve cosas que yo no veo, pero empiezo a verlas porque él me las está enseñando”.
Resonancias poéticas
“
Novelista de lo invisible” muestra el mundo de Solares, los caminos que ha abierto en su literatura tan compenetrados con su vida. Es un libro en el que está la infancia del escritor, su fascinación ante la Sierra Tarahumara y su cielo, sus encuentros y desencuentros con Dios, el alcoholismo de su padre ―cuyos delirios exploró en Delirium tremens―, su intriga ante el espiritismo que lo llevó a la escritura de Madero, el otro e incluso “El Jefe Máximo”, y su pasión por la literatura de otros escritores emblemáticos, como Julio Cortázar y Aldous Huxley.
El mapa literario llamado Ignacio Solares está en la conversación que dio lugar al libro en el que también se habla de sus angustias juveniles, de sus encuentros con Erich Fromm, con el ateísmo y el insomnio, pero también los episodios autobiográficos, personajes reales y temas personales que entraron a su literatura.
Notas Relacionadas
Hace 3 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias