Poeta saltillense de sangre tlaxcalteca
Nació el vate Raymundo de la Cruz López en el barrio de San Lorenzo, de Saltillo, ampliamente identificado con las raíces tlaxcaltecas, etnia que trajeron los conquistadores al inicio de la ciudad, hace 446 años.
Abogado de profesión, poeta, escritor, político, declamador y locutor de una varonil y clara voz.
Hoy recordamos al creador de grandes versos, de grandes poemas, uno de los más famosos fue el de Las 4.20, hora en que asesinaron a Venustiano Carranza en Tlaxcalantongo, Puebla, aquella fatal madrugada del 20 de mayo de 1920.
En el poema de Las 4:20, el poeta Raymundo de la Cruz López fijó la hora con precisión cronométrica. “Era de madrugada en el tenebroso escenario, la oscuridad, la lluvia y la niebla arrastrándose por la húmeda cañada, pues hasta la naturaleza quería colaborar dramatizándolo con el clímax de la tragedia incubada”.
Curiosamente, en su tierra natal, Saltillo, no guarda un recuerdo del excelso bardo, quizá algunos de sus poemas o tal vez una recóndita calle lleve su nombre, y en cambio en Torreón, donde se asentó hasta su muerte, el Ayuntamiento colocó en su Alameda un busto de bronce del ilustre abogado y poeta, con una inscripción que reza así: “Soy la Revolución” (el tema de uno de sus poemas). Licenciado y Poeta Raymundo de la Cruz López. Marzo 14 de 1921-Enero 2 de 2001.
Está considerado como pro-hombre lagunero de todos los tiempos. Su producción literaria es muy amplia:
Los libros Corridos y Voces del Pueblo, así como la novela Viviré Después, con temas sentimentalmente románticos y asuntos que implican su experiencia como abogado, funcionario público, maestro y locutor. De la Cruz López se inició como anunciador en la legendaria XEKS, de la Alameda Zaragoza de Saltillo, donde podríamos deleitarnos con sus prosa y sus poemas maravillosos.
Y le escribió a La Laguna, a Saltillo y a su gente. Son valiosos una serie de artículos que publicó en el Siglo de Torreón, bajo el título Siluetas del Desierto. A su esposa le escribió una sentida y amorosa carta.
Su novela Adán Bravo, de corte crítico político, resulta amena y sabrosa con los líos de la gente del pueblo que lleva sus problemas ante el Alcalde.
Otros libros son: Su novela El Reo y el libro de poemas Prisma.
Como declamador de sus propios poemas fue extraordinario. Muchos años orador oficial en la ceremonia, que cada 26 de marzo se realiza en honor de don Venustiano Carranza, en el Plan de Guadalupe del municipio de Ramos Arizpe, donde su brillante actuación fue grandemente ovacionada.
Actuó en el La Hora Nacional y en el programa México, Magia y Encuentro, de la televisión mexicana. Declamó sus poemas en varios escenarios del país y del extranjero.
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