Fuiste un verdadero amigo, estrechaste la mano a toda la gente y todos mostraban interés por saludarte siempre, ¿sabes por qué lo sé?, porque igual que muchos aficionados te tuve en un pedestal de ídolo, por tu capacidad humana y tu don de gentes.
Pese a ser famoso nunca le negaste el saludo a nadie. Tu sonrisa franca fue capaz de tocar los corazones de miles de aficionados, y aunque ya no estés te estamos agradecidos hasta la eternidad por las hazañas deportivas que nos regalaste y que nos emocionaban. Infinitas gracias por tu amistad pura y sincera amigo, dentro y fuera de un estadio de beisbol, deporte que era tu pasión.
Marcelo Juárez Moreno inició en el juego de las manoplas, los bates y las pelotas prácticamente siendo un niño en su natal Río Bravo, una pequeña comunidad del norte de Coahuila. Quienes lo conocieron de más cerca tuvieron la certeza de que llegaría muy lejos en el deporte inventado por Abner Doubleday.
Muchos recibieron tus valores y enseñanzas que te hacen inmortal. Fuiste una auténtica estrella en el llamado rey de los deportes, tu brillo vivirá siempre en nuestros corazones. Nos separó la muerte pero nos mantiene unidos tus hazañas en el equipo de nuestros amores, Saraperos. Admirarte como gran jugador fue fácil, pero olvidarte como amigo y como ser humano será imposible.
Hablar del récord de Marcelino Juárez me llevaría muchas páginas y cometería muchos errores. Además, muchos de nosotros que fuimos sus fanáticos conocemos su historia.
A los 23 años, en 1967, inició su carrera profesional en la Liga Mexicana de Beisbol, con el Águila de Veracruz; en 1968 es transferido a los Diablos Rojos del México.
Antes había incursionado con equipos de la Liga del Norte de Coahuila, incluso siendo un jovencito portó la camiseta del legendario equipo Club 45, patrocinado por una vitivinícola y que representaba a Saltillo en la Liga Otoñal, certamen regional donde participaban equipos de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Marcelo Juárez Moreno nació el 26 de octubre de 1944 en Río Bravo, municipio de Allende, Coahuila; sus padres fueron Marcelo Juárez y Juanita Moreno; casado con Amelia Alarcón de Juárez; procrearon cinco hijos, Jesús, Marcelo, Amelia, Noel y Trinidad.
Su primer equipo, siendo él muy joven, fue Cloete, en la Liga del Norte de Coahuila. Jugó en ligas menores clase “A” con los Soles de El Paso Texas; militó con Los Mayos de Navojoa, en la Liga Invernal de Sonora (hoy Liga Mexicana del Pacífico), siendo el mánager Tomás Herrera Olaechea.
En 1970 vistió la franela de los Piratas de Sabinas en Liga del Norte de Coahuila, y 1971 es el año de su consagración al jugar con los Saraperos de Saltillo, donde dejó honda huella como un gran jugador. También fue mánager de este equipo.
El número 44 del uniforme que portó en su paso con el equipo Saraperos fue retirado en su memoria. Ya nadie lo podrá usar.
Después de retirarse como jugador profesional, se dedicó a ser entrenador de beisbol en algunas escuelas de Saltillo. Con un grupo de aficionados y practicantes fundó Liga de Beisbol Amateur Amigos del Deporte.
No tengo palabras para expresar lo mucho que lo lamento, pero estoy seguro que muchos aficionados como yo, que lo vivimos crecer como un gran pelotero, mantendremos viva la llama de su recuerdo.
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