Arte

Publicado el jueves, 10 de agosto del 2023 a las 04:01
Saltillo, Coah.- Una pequeña criatura, que parece un simpático helado derretido, camina por la extraña selva en la que vive. Puede correr, pero no seguir a sus amigos cuando estos suben a las lianas de los árboles que son su hogar. ¿Cómo puede hacerlo?
Para ello, el lindo y bizarro animalito, recibirá los consejos de su papá, su mamá, su abuelo y su abuela. Todos ellos diferentes pero útiles, todos ellos diversos pero también sinceros. Algo que la confundirá, pero al final le dará la idea de que ella puede forjar su propia forma de andar por las lianas, es decir, hacerlo a su modo.
Esa es la historia que María Benitez cuenta en Cada Quien a su Modo (Océano Travesía, 2023), un título enfocado a los niños en el que el objetivo principal es ayudar a que los pequeños sepan que descubrir el mundo a su forma, siempre es la ideal, pues en la diversidad está la riqueza. Según contó Benitez a Zócalo, el libro nació cuando su primera hija “estaba en una edad en la que quería hacer las cosas por ella misma pero que al mismo tiempo no podía hacerlas. Por eso le conté una historia en la que le decía que no tenía que hacer las cosas de la misma forma en que lo había visto, que no tenía que quedarle perfecto, porque eso iba a llegar en tanto lo practicara, y en tanto ella lo hiciera de la forma en que lo hacía mejor”.
El relato, que nació por primera vez durante un viaje en carretera, se convirtió en un lazo fuerte entre madre e hija, pues la pequeña pedía que se lo contaran una y otra vez, pero sobre todo su mamá se dio cuenta de que “tenía un fuerte impacto, porque cuando veía que hacía sus cosas siempre me decía ‘cada quien a su modo, ¿verdad, mami?’, y decidí escribirlo pensando en que si a mi hija le había servido, quizá también a otros niños, para comprender y entenderse a sí mismos y al mundo que los rodea.
“
Un mundo que siempre los presiona y nos presiona porque este mundo nos dice que las cosas solo pueden hacerse de una manera y eso nos genera mucha frustración. No solo en los niños, sino también en los adultos”, compartió la autora.
Nuevas escuelas
Para la narradora, quien debuta con este título no solo en la literatura infantil sino en la escritura en general, criticar y, sobre todo, dar apertura a nuevas formas de moverse en el mundo es uno de los puntos esenciales de la educación actual en muchos sentidos.
Partiendo desde cómo los niños conocen el ambiente que los rodea, cómo se relacionan con él y con los otros, ya sea familia o amigos en casa o escuela, aprender que la diversidad enriquece es vital. Esto de forma especial en un momento como el actual, en el que las ideas preconcebidas han comenzado a verse mejor.
“
Cuando nos vamos haciendo adultas y adultos comenzamos a petrificar muchas cosas, tenemos una habilidad terrible de olvidar lo que aprendimos cuando éramos niños. Grandes filósofos como Nietzsche plantean que ser niños es el más alto estadio del ser humano, esto en la capacidad de juego y de improvisación; en la capacidad de cambiar las reglas y seguir gozando, a no obedecer las mismas imposiciones. Por eso creo que esta historia hace clic con los niños, porque habla desde ahí, desde la posibilidad de pasársela bien, de gozar, improvisar, y ver que a partir de ahí se abre un mundo de posibilidades, eso es lo que los niños nos muestran todos los días”, explicó.
Benitez, quien es licenciada en Letras Hispánicas, añade que la idea de la escuela actual es una que se ha quedado anclada a su concepción de “uniformar” a los niños más allá de la forma de vestir, sino también en el pensar. “Que todos aprendan lo mismo, que todos lo sepan hacer y que para eso hay un metódo. Eso hace que la educación, la pedagogía, los papás, la sociedad… todas y todos nos olvidemos de que lo más importante para las personas es que encuentren lo que quieren hacer en su vida y es algo que no se da en las escuelas, en la sociedad. Me parece que eso es fundamental, que cada quien encuentre qué es lo que lo hace feliz, qué es lo que le hace gozar en la vida. Y que eso llega cuando uno quiera, cuando se esté lista”, concluyó la autora.
La historia de Benitez destaca, además, por la belleza extraña de las imágenes que la acompañan. Autoría del ilustrador español Francisco Riobos, las ilustraciones presentan unos seres y aun mundo que dan una sensación de familiaridad pese a su rareza. Pueden ser animales de este mundo o de algún otro, pero eso no importa porque su aprendizaje es el mismo allá y aquí: las cosas las hace cada quien a su modo.
A LEER:
Notas Relacionadas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias
Hace 2 dias