Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Tragedia militar en Bosnia: Mueren 4 militares tras desplome de helicóptero de la UE Detectan cinco empresas vinculadas que obtuvieron contratos por 2 mil 461 mdp del INE Imputan a cinco funcionarios del INE por faltas graves, informa Órgano Interno de Control Corea del Sur perseguirá penalmente el uso de lentes inteligentes en exámenes Texas acusa a agente de ICE por atropellar al mexicano Miguel Parra durante un operativo

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Madre noche

Por Lizbeth Ogazón Nava

Hace 2 años

“No es suficiente conocer la verdad, también es necesario hacerla oír.” S. de Beauvoir

 

Hoy no quisiera escuchar lo que llora el viento, ese viento terrible que me hace estremecer cuando pase entre las ramas. Me impide escuchar los pasos que puedan llegar a sorprenderme, aquí acuclillada, en medio de un solar baldío y triste entre los desechos que dejaron al pasar aquellos que lo ven tan invisible como a mí.

Apenas nos han dicho en la escuela cómo se divide el huevo o cigoto en cuántas semanas se multiplica después de la fecundación y la verdad que esa educación sexual no me sirve de nada, cuando menos no me sirvió hasta ahorita.

Por Dios como duele, no sé si me siento más triste o más asechada, lo que sí es que no me siento culpable; no puedo ser una niña que tiene un niño.

Estoy sola como siempre me he sentido, muchas veces me he preguntado cómo es posible sentirse sola cuando sólo tenemos un cuarto y una cama, cuando todo en mi vida he tenido que compartirlo, cuando nada ha sido solamente mío.

Tengo frío cada invierno desde que lo conozco y aún así nunca había sentido este viento helado donde abandono lo que me decían que tenía que ser un niño mío; quizás desde su vida se vea distinto, quizá ellos no sepan lo que es el hambre o el frío, quizá si yo pudiera explicarles no me odiarían tanto.

Ya empiezo a caminar a casa no es que estoy muy lejos, ni que el sangrado me haya cansado mucho, es que no tengo ganas de llegar. A veces no tengo ganas de nada y en días como hoy preferiría mejor que no amaneciera.
No le pienso decir a nadie.

En todas las redes puedo leer que me buscan, que ya investigan las autoridades que encontraron el feto, van a hacer pruebas y me van a descubrir, como quisiera haber podido ir a un hospital, cuando menos poder estar solo en casa y hacerlo de manera más íntima. No me arrepiento, no, no tengo de qué arrepentirme. Sólo espero que no me encuentren. Tengo miedo. Aunque nosotras siempre hemos tenido miedo.

Notas Relacionadas

Dejan al IEC acéfalo por un año más; vetan propuesta

Hace 6 horas

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 7 horas

Minino sin uñas

Hace 7 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 7 horas

Minino sin uñas

Hace 7 horas

El martes que medirá el poder de Trump

Hace 7 horas

El legado de Cárdenas frente al poder sin ideas