“Si me preguntaras qué es lo que más quiero sobre la anchura de la tierra, yo te contestaría: a ti, amor mío, y a la gente sencilla de mi pueblo”.
O.R. Castillo
Conocemos como Zócalo a la plaza de la Constitución, que desde el trazo colonial como plaza Mayor se convirtió en el centro de la vida nacional, al estar rodeada de los edificios del Gobierno. En el siglo 16 era un mercado conocido como el Parián, donde se comerciaban productos que llegaban De La Nao de China y fue hasta 1813 cuando fue bautizada como plaza de la Constitución, en honor a la de Cádiz. La conocemos como Zócalo por una base construida durante algún Gobierno de los muchos del conservador Antonio López de Santa Anna quien sólo llegó a construir la base de la columna de independencia que se erigiría finalmente hasta el siglo 20, en el paseo de la Reforma.
Desde ese espacio histórico, el 1 de marzo inició la campaña de Claudia Sheinbaum, candidata a la Presidencia de la República por la coalición Sigamos Haciendo Historia, compuesta por Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México.
Fue emotivo presenciar como la doctora Claudia Sheinbaum sacó a caminar las palabras que nos invitaron a caminar a todas; con ellas, vamos a caminar para invitar a todos, todas y todes y así, con el poeta guatemalteco Otto René Castillo, invitaremos a caminar a la patria en palabras claras de un proyecto de nación en 14 ejes para consolidar el humanismo mexicano, nuestra soberanía, para defender los derechos de los trabajadores, lanzar SOS contra la violencia de género y consolidar la cuarta transformación.
Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero aquí y ahora en el Zócalo, antes de caer para fundirse en la piedra y desangrarse en la tierra, tocan miles de corazones como pequeñas semillas que fecundarán la patria libre, donde surgirá invencible la vida, vestida
con las luces de esas miles de esperanzas que serán millones cada vez que se digan unas a otras, “acompáñame”.
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