Literalmente de escándalo, los montos que Antonio Flores Guerra habría recibido durante el régimen anterior por contratos para la venta de carbón a la Comisión Federal de Electricidad, durante el periodo de Manuel Bartlett Díaz como director general de la paraestatal.
Tomen nota. Las estimaciones son de 6 mil 266 millones de pesos. Para darnos una idea, el monto equivale, por ejemplo, a 10 por ciento del presupuesto anual de Coahuila.
Se habla de empresarios consentidos por la ‘cuatroté’ en los tiempos de Andrés Manuel López Obrador, pero sin duda, este caso rompe límites.
HACE VARIOS AÑOS… Y CIRUGÍAS
Algún travieso hizo circular en redes sociales fotografías en las que aparece un grupo de panistas, con Guillermo Anaya al centro, con los hermanos Tania y Antonio Flores Guerra, el diputado del Lamborghini, como protagonistas.
Las fotos no son recientes, fueron tomadas en 2017 cuando Anaya, ahora diputado federal, compitió por la gubernatura. ¿Se acuerdan de la campaña Coahuila Digno? Son de aquel entonces.
Los Flores todavía no brincaban a Morena; eran aliados de Lenin Pérez, en Unidad Democrática.
En las imágenes también aparecen Alfredo Paredes, Juan Salas, Rosa Nilda González Noriega y Guillermo Barrios. De hecho, en una foto, la ahora alcaldesa de Múzquiz posó junto al dirigente nacional panista, Marko Cortés. ¡Qué tiempos aquellos!
Por cierto, en algunos, los años –y las cirugías– se notan.
PALO DADO
Por más que Tony se quiera zafar al decir que no participa en ninguna empresa que tenga contratos con el gobierno, el manotazo sobre la mesa que dio la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, está dado y no sólo impacta al diputado-carbonero consentido del anterior régimen por la Comisión Federal de Electricidad, sino a muchos otros integrantes de la clase política de ahora, que aprovechan posiciones, como la de legislador, para hacer negocios con instancias gubernamentales.
Sin dunda, “El diputado del Lamborghini” no necesariamente es popular entre sus correligionarios de la ‘cuatroté’, que se encuentran en las mismas circunstancias, pues la advertencia presidencial fue clara: que se investigue y no se permitan esas prácticas de conflicto de intereses. Hay que predicar con el ejemplo, les dijo.
DE SABINAS, AL GABINETE
La vecina y paisana renegada, Clara Luz Flores Carrales, estrena nombramiento como Unidad de asuntos religiosos, prevención y reconstrucción del tejido social, que depende de la Secretaría de Gobernación, a cargo de Rosa Icela Rodríguez.
Clara Luz, quien nació en Sabinas, pero sólo vivió ahí parte de su niñez hasta establecerse en Monterrey y Escobedo, Nuevo León, presumió que la invitación para incorporarse a la Segob fue directa de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La designación se dio a conocer junto a la solicitud de licencia que presentó como diputada federal, integrante del Grupo Parlamentario de Morena.
Por ahora queda claro que la sabinense no está en los planes del sistema para ir de nuevo como candidata a la gubernatura de Nuevo León, pues el cargo que le dieron no parece atractivo para la proyección electoral.
BUENA CHARLA
Una comida siempre será buen intento para despejar dudas sobre y resolver pleitos y quienes se dejaron ver en público fueron el rector de la Universidad Autónoma de Coahuila, Octavio Pimentel Martínez y el director de la Facultad de Jurisprudencia, Alfonso Yáñez Arreola.
No se sabe si una comida en La Vaca Argentina sea suficiente para sanar heridas, pero, por lo pronto, dieron el primer paso.
La duda es quién convocó y, todavía más importante, quién cubrió la cuenta. Veremos.
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