José Armando Álvarez Cano, obispo de Tampico, indicó que en la ciudad había un refugio en una iglesia en la colonia Borreguera que ya no funciona, y hoy solo hay una iglesia en Ciudad Madero que hace lo propio, pero es una iniciativa del padre.
“ Sabemos lo complejo que es ser una frontera como nuestro estado, porque es un lugar donde llegan a quedarse muchos que son rechazados, o donde tenemos que aceptar a todos los que echan para afuera, así que con tantos años que tenemos habríamos de tener una infraestructura más estable, porque se improvisa cada vez que haya alguna crisis”, aseveró.
El líder de la iglesia Católica en el sur del estado aseguró que es necesario desde los gobiernos estatales y municipales “construir cuestiones más estables, de recibirlos, tratar de reintegrarse a la sociedad, apoyarlos, es decir, creo que nuestro país es un país anfitrión y donde mucha gente viene a quedarse, pero no se ha podido construir espacios dignos, seguros y más estables para los hermanos migrantes, como albergues, casas de atención y custodia de las mismas personas”.
Reconoció que existe la posibilidad de que las políticas públicas del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump generen deportaciones masivas y ya se están pensando en algunas opciones.
“ Tendremos que hacer algo porque si esto se avecina tendremos que organizarnos porque es posible que hasta acá nos lleguen este tipo de personas que tendremos que apoyar en lo que es necesario”, declaró.























