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Redacción
Publicado el jueves, 26 de agosto del 2010 a las 14:00
Leticia Espinoza | Fotos Gabriela Balleza | Enviadas | Guadalajara, Jal.- En su recorrido por varios estados del país, la reliquia de San Juan Bosco despertó ayer en la Iglesia del Cristo Resucitado en Tlaquepaque, Jalisco, para luego peregrinar a la zona metropolitana de Guadalajara, donde cientos de feligreses ya lo esperaban, en una de las pocas iglesias consagradas en su nombre.
Entre colores amarillo y rojo, el santo de los niños y jóvenes fue recibido en el templo ubicado en el sector Libertad, perteneciente al clero secular y no a la familia salesiana, como ha venido avanzando.
Con la visita a esta congregación se cumple con lo dispuesto por Don Bosco, ser un santo no exclusivo de los salesianos, sino de todo el pueblo.
“Nos decían los salesianos que San Juan Bosco no sólo es de los salesianos, sino de todos los católicos, de todo el pueblo, por lo tanto lo traen a esta parroquia que no es salesiana, para que gente de todas las parroquias puedan asistir”, comenta Samuel Gómez, coordinador de jóvenes en la parroquia de San Juan Bosco.
Relata que a decisión del cardenal José Salazar López se erigió el templo con el nombre de este santo, una devoción joven que también se ha extendido por el sector de Chapalita, donde se funda otra iglesia dedicada a Don Bosco.
Sostenida con fuertes columnas, el espacioso templo a donde se han congregado todos los fieles se empezó a erigir justo a 10 años de que Don Bosco fue proclamado santo, en 1934, por ello, la llegada de la insigne reliquia, su brazo derecho, representa un día que marcará por siempre al templo.
“La llegada de la reliquia a la parroquia significa una esperanza, las ganas de seguir trabajando por la familia salesiana y jóvenes descarriados que no han encontrado el camino, buscando las necesidades a la que hay que darles respuesta”, comenta el joven que en todo momento se mantiene coordinando la valla de muchachos que protege la urna de Don Bosco.
LE PIDEN ACERCAR A MÁS JÓVENES Es el reto en la zona urbana de Guadalajara donde se levanta el templo, porque esperan perseverar en los grupos y aumentar la asistencia a la parroquia, pues de acuerdo a un censo realizado por la propia pastoral, son 200 los que asisten a la doctrina, pero en las calles de este complejo circulan casi 5 mil niños y jóvenes.
“Nosotros esperamos que la visita de la reliquia de Don Bosco nos ayude para llamar y buscar a más jóvenes”, dice Samuel Gómez.
AMOR A DIOS Y LA VIRGEN Más adelante, los grupos de la parroquia prepararon una exposición de la vida de Don Bosco, más de mil frases escritas en las paredes y los sencillos dibujos de los niños de la catequesis.
Sobresalía en aquella sala la primera imagen de este gran pedagogo, la primera imagen de Don Bosco que conoció la feligresía del sector Libertad.
Familias enteras admiraron la pequeña estatua, se santiguaron y le rogaron su intercesión, pues por segunda vez en el año también pudieron verla, ya que sólo el 31 de enero ésta sale en peregrinación para celebrar su día.
Así gente de más de 60 parroquias llegaron a la de San Juan Bosco para esperar su salida a la parroquia de María Auxiliadora, también ubicada en Guadalajara.
“Tuvimos la dicha de que nos visitara, porque aunque esta iglesia es de sacerdotes, de sacerdotes seculares, lleva su nombre, entonces la visita de su reliquia queremos tomarla como una gracia muy especial, el señor nos concede que lleguen y esperamos que al recibirlas no sólo sea como un espectáculo, sino que realmente deje San Juan Bosco ese amor a Dios y la Virgen y todos nuestros hermanos”, menciona el padre Efrén García, párroco de la iglesia de San Juan Bosco.
La urna, que ya ha viajado por gran parte de la provincia de Querétaro, Guanajuato y Guadalajara, fue seguida por una multitud de jóvenes a la parroquia de María Auxiliadora, donde pasó la noche en vela, y así continuar su recorrido por la ciudad para ver los frutos de estudiantes salesianos y finalmente llegar hoy hasta el templo más importante de la ciudad, la Catedral metropolitana.
TODA UNA VIDA IMITANDO LA LABOR DE DON BOSCO La presencia de San Juan Bosco en tierras de León, Guanajuato dejó una estela de recuerdos, sobre todo para sacerdotes salesianos que han vivido la transformación de la fe desde que aquel hombre era un beato y se convirtió en santo, su paso por la catedral, por su santuario y por la Ciudad del Niño es otro sueño vivido por el padre Amando Rodríguez.
“Es la bienvenida al santo que distingue a León, hoy precisamente vi a la madre de un sacerdote que es director salesiano en San Luis Potosí, en 1934 tenía yo 10 años y su madre también, nosotros estuvimos aquí en la canonización de San Juan Bosco y estaba toda la catedral llena de niños con flores blancas aclamándolo como santo”, dice el sacerdote de 86 años, quien es uno de los fundadores de la obra salesiana en esta provincia.
El templo repleto de fieles implorando a San Juan Bosco lo hizo recordar además aquel día que pudo mandar a su ciudad una pequeña reliquia de Don Bosco, una pequeña parte de sus huesos que aún se conserva en León.
“Cuando estuve estudiando en Italia, de Roma les mandé una reliquia de San Juan Bosco, y no pude traer las fotografías, pero desde el arco de la calzada hasta San Juan Bosco lo llevaron en apoteosis, entonces esto que estoy viviendo ahora me hizo recordar y vivir aquello del pasado”, relata.
FUNDADOR DE LA OBRA SALESIANA “Ya nada más quedo yo de los que recibimos la Ciudad del Niño, que surgió para ser un orfanato que tenía el padre Marcelino Ruiz, que quería imitar a Don Bosco, y entonces él junto a San José de Gracia, hizo los primeros talleres y como esto creció tanto, el arzobispo le cedió el casco de una antigua hacienda y allí se trasladó, y como ya el padre estaba muy anciano, se le encargó a los infantitos mientras llegábamos nosotros, los salesianos”.
Un 24 de septiembre el padre recibe la Ciudad del Niño Don Bosco, que a través de los casi 60 años de su existencia ha ampliado su proyecto.
“Hoy veo muchachos que tuve hace 50 años descalcitos, que ahora son profesionistas calificados”, cuenta orgulloso.
Entre los fieles que se acercan a la urna de la reliquia de Don Bosco sobresale una petición, es la de los grupos juveniles que durante meses añoraban la visita de su patrono, “queremos más jóvenes que sigan los caminos de Don Bosco”.
El interior de la parroquia lució abarrotada, gente en sillas de ruedas o andaderas que quería llegar hasta la urna, mientras a las afueras, las estampitas del santo, los escapularios y sus fotografías no se dejaron de vender.
Leticia espinoza
Con 86 años de edad y gran parte de ella al servicio de la obra salesiana, el padre Amando Rodríguez relata su experiencia
Explica que Don Bosco llegó en 1956 al Santuario que hoy infinidad de mexicanos visitan, y 1960 llegan los salesianos, de aquel grupo de jóvenes sacerdotes hoy sólo queda el padre Amando, quien durante 34 años prestó sus servicios en la Ciudad del Niño Don Bosco, creada para niños en orfandad.
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