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Odios compartidos

Por Carlos Loret de Mola

Hace 1 año

Cuando se reunieron Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador en la Casa Blanca, en el verano del 2020, platicaron campechanamente sobre dos odios que los hermanan: su odio a la Unión Europea y a la prensa.

Según me han platicado un par de personas que estuvieron ahí, después de intercambiar bates de beisbol, el Presidente de Estados Unidos le expresó al mexicano su admiración por las conferencias “mañaneras”.

Le dijo que le asombraba que por decisión propia todos los días tuviera que enfrentar a la prensa como primera actividad del día, se quejó de que él (Trump) tenía a toda la prensa en contra, y lo aduló por lo exitosa que había sido como estrategia de comunicación.

López Obrador le compartió su repudio por la prensa, también dijo que tenía a todos los medios en contra (en su caso, una mentira flagrante), pero no fue generoso con Trump. No le compartió su secreto.

No le reveló el truco de la “mañanera”: había que retacarla de propagandistas disfrazados de periodistas que no cuestionaran, sino sencillamente amplificaran la narrativa oficial.

No le reveló el truco, pero Trump se dio cuenta solito. Ahora que está de Presidente lo vemos ofrecer casi todos los días una rueda de prensa, casi siempre en la Oficina Oval de la Casa Blanca, y ha empezado a vetar a medios críticos y a incluir a comunicadores afines disfrazados de periodistas independientes, que sólo se dedican a amplificar el discurso trumpista.

Y de su odio por la Unión Europea, ni qué decir. Se quejaban por defender lo que a ambos les resulta tan incómodo: democracia, sociedad civil, transparencia, declaración de conflictos de interés, libertad de expresión.

Apenas el jueves, el secretario de Comercio de Trump, Howard Lutnick, elogiaba a México por no imponer aranceles recíprocos contra Estados Unidos, como sí lo hicieron la Unión Europea y Canadá: “Europa y Canadá no respetan a Donald Trump… mientras que ustedes pudieron ver a México y al Reino Unido ser pragmáticos y reflexivos”.

Muy AMLO: elogiando al dócil y considerando enemigo, atacando y descalificando al que se le pone enfrente.

Por ahora, la estrategia de la presidenta Sheinbaum parece estar orientada a que si llegan aranceles generales de EU contra todos los países, los que le toquen a México sean menores.

Es decir, no perder competitividad en comparación con el resto del mundo. Si a todos les toca 10%, será un triunfo que a México le receten sólo 5 por ciento.

Veremos si la estrategia dócil frente a Trump (México) resulta más exitosa que la estrategia de enfrentarlo (Canadá). Hasta ahora ha resultado igual.

 

Saciamorbos

¿Será que haya concesiones también por debajo de la mesa? ¿Será que además de los 10 mil soldados y los 29 haya otros regalitos que quieran mantener en secreto?

¿Será que estos regalitos tienen que ver con que las empresas estadunidenses del sector petrolero le puedan dar la vuelta a la obligación de asociarse con Pemex?

¿Será que esté planeando Pemex consentir a ciertos consorcios estadunidenses diciendo que no tiene dinero, y que por eso mejor les asigna directamente los contratos?

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