Por: Joel Martínez
La tasa de referencia mexicana camina a seguir bajando de manera constante, al menos eso perfiló el Banco de México en su último comunicado, y las tesorerías mexicanas lo han creído “a pie de juntillas”.
La discusión es hasta dónde pondrá o querrá la Junta de Gobierno a la famosa tasa Banxico.
Mi opinión es que puede cerrar 2025 entre un rango de 6.50 y 7 por ciento.
¿Qué ha pasado?
La tasa más alta se alcanzó el 8 de febrero de 2024 en 11.25 por ciento.
Ahí empezó un ciclo muy tibio de recortes de 25 puntos base (pb), que la llevó a un 10% en diciembre de 2024.
En lo que va de 2025 las bajadas han sido más fuertes, tres de 50 pb, y el mensaje es de que así seguirán, porque el entorno lo permite.
La tasa Banxico ya está en 8.50%, y contando.
El factor detonador fue el comunicado de política monetaria del jueves 15 de mayo.
El Banco de México recortó 50 pb su tasa de referencia para ubicarla en 8.50%, lo que estaba súper descontado.
El comunicado fue muy dovish:
-Prometió otro recorte de 50 pb en junio.
-Dijo que seguiría bajando después de junio.
El mensaje fue perfectamente acatado, tanto por las tesorerías de los bancos, como por los operadores del mercado de Cetes.
La nueva encuesta quincenal de Citi publicada el martes por la tarde arrojó lo siguiente:
-El 85% espera un recorte de 50 pb en el comunicado del 26 de junio.
-La mediana de la encuesta, que es el 42% de las tesorerías, ve en 7.50% el cierre de la tasa Banxico para 2025, bajando desde el 7.75% anterior.
-El 21% la ve en un nivel más bajo de 7.50 por ciento.
-El 63% cree que la tasa de referencia llegará a 7.50% o menos.
Las tesorerías bancarias asimilaron el mensaje dovish del comunicado de Banxico.
Incluso ya los precios de los Cetes de uno y dos años tienen implícitas tasas de 8% a un día, es decir, que Banxico recortará hasta ese nivel en el comunicado del 26 de junio.
¿Qué apoya a Banxico a seguir bajando?
Que la inflación anual se ubica dentro del rango oficial: un piso de 2 y un techo de 4 por ciento.
Además de que la economía está estancada.
La encuesta de expectativas de Citi, mencionada arriba, señala que el pronóstico de crecimiento del PIB para 2025 se mantuvo en 0.10%, igual que la encuesta anterior.
Sin embargo, 15 corredurías (45%) de las 33 que contestaron la encuesta, pronostican un crecimiento cero o negativo en 2025.
Las tasas más bajas ayudan en mucho a la economía, las más evidentes son:
1.- Las empresas colocan deuda o piden préstamos bancarios en pesos con mucho menor costo.
2.- Hay un beneficio importante a las finanzas públicas.
Los supuestos económicos con los que se elaboró el presupuesto y los ingresos del Gobierno federal para 2025, contemplan una tasa de interés de los Cetes de 28 días de 8% al final de año y una promedio de 8.8 por ciento.
Esto para el cálculo del pago de intereses de la nueva deuda que autorizó el Congreso que se colocaría.
Es una de las variables con más impacto, ya que 100 pb (1 punto) menos, equivalen a un ahorro de 34 mil 300 millones de pesos.
3.- Una menor tasa en pesos reduce el carry que fomenta arbitrajes internacionales que traen flujos financieros que fortalecen al peso.
Un “superpeso” es un buen eslogan político, pero no sirve para nada a una economía estancada.
Se necesita un tipo de cambio más alto para empujar las exportaciones manufactureras, sobre todo, si pensamos en la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos.
El supuesto del tipo de cambio tomado en el presupuesto y los ingresos para 2025 es de 20 pesos por dólar al final del periodo y de 20.2 en promedio en el año.
El efecto de un peso más en el tipo de cambio, equivale a un ingreso de 23 mil 600 millones de pesos.
Así los datos, debe buscarse tener la tasa Banxico más baja posibl
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