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Coahuila

Sin retorno

Por Columnista Invitado

Hace 1 año

Por: Roberto Gómez Junco

 

La Selección Mexicana enfrentó ayer a la de Ecuador en la cancha de las Chivas.

Después de la prueba colombiana presentada en tierra estadounidense, les tocó a los tricolores presentar la ecuatoriana en cancha mexicana.

Más allá de las calificaciones obtenidas u otorgadas en cada uno de esos partidos, en términos individuales y en cuanto al juego colectivo, como siempre resultaría estéril detenerse en los detalles que pretendan explicar las causas del nivel de rendimiento en cada actuación.

Porque una y otra vez, al elaborar el diagnóstico de cada partido de la Selección Mexicana, no debe ser soslayada la raíz de los grandes problemas y carencias de nuestro balompié ¡de altos vuelos!.

Un futbol sistemáticamente golpeado y frenado por medidas y decisiones tomadas por quienes mandan sin saber cómo mandar, por la gente de pantalón largo y visión corta, por tantos dirigentes que a los verdaderos beneficios futbolísticos les anteponen las ganancia de los económicos a la vista, sin entender que enfocándose en los primeros tarde o temprano se incrementarían las segundas.

Deficiente trabajo en la formación de futbolistas, que no se producen en la cantidad necesaria y con la calidad deseada.

Demasiadas plazas disponibles para jugadores extranjeros y naturalizados, lo que les ha cerrado los espacios a los futbolistas mexicanos. ¿Para qué formar jugadores si después no tienen dónde jugar?

Un sistema de competencia que premia a la mediocridad en lugar de promover la excelencia. Puedes navegar abajito de esa mediocridad para después cruzar los dedos y con un poco de suerte sorprender con el título.

Y de ribete, el mecanismo ascenso-descenso vulnerado por completo con total desparpajo. Si no aspiras ni a la mediocridad no te preocupes, porque si terminas en los últimos lugares no habrá castigo alguno, más allá del simulacro de las multas.

Todo eso se refleja en el desempeño de esta Selección Mexicana, cuyo proceso de preparación rebasó hace rato el punto de no retorno: para la Copa del Mundo, que iniciará en menos de ocho meses, son éstos los jugadores y es éste el cuerpo técnico con quienes dicho evento mundialista deberá ser encarado.

Con lo que tienen y como puedan, esperemos que aprovechen al máximo el tiempo que les queda, para así aspirar a encarar tan grande compromiso de la mejor manera posible.

Probablemente, para quedar donde siempre. Porque sólo modificando de raíz tantas cosas podrá aspirarse a metas distintas.

A ver cuándo lo entienden quienes deberían entenderlo.

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