Coahuila
Hace 2 semanas
El Día Mundial del Braille, celebrado cada 4 de enero, es una invitación a escuchar el latido de un relieve que, solamente con el roce de los dedos, abren la puerta al mundo del conocimiento. Es un llamado a reconocer la magia del braille, un lenguaje táctil que transforma la lectura en una experiencia autónoma de la visión.
El sistema braille es la posibilidad de aprender sin depender de la vista. Es una lengua que conecta a las personas con el mundo, permitiéndoles leer, escribir y comunicarse de manera efectiva. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de mil 300 millones de personas en el mundo sufren algún tipo de discapacidad visual, lo que hace que el braille sea una herramienta fundamental para su inclusión social y educativa [2].
En México, la importancia del braille es aún más relevante. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2020 había más de 2 millones de personas con discapacidad visual en el país. El braille es un derecho fundamental para estas personas, ya que les permite acceder a la educación, la información y la cultura.
Cada punto de una celda es una puerta entre el silencio y la voz, un universo de posibilidades que se abre con el roce de los dedos. Es la llave que abre las puertas de las aulas, los hospitales, las bibliotecas y las oficinas públicas, donde la dignidad de las personas se ejerce con independencia.
El Artículo 2 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad establece que el sistema braille es la única posibilidad de acceso a la educación, la libertad de expresión, opinión y a la información escrita, para personas con debilidad visual. Es un derecho fundamental que debe ser garantizado para todas las personas con discapacidad visual.
A pesar de la importancia del braille, existen desafíos en su implementación. La falta de recursos y la escasa difusión del sistema braille son algunos de los obstáculos que deben superarse. Sin embargo, la tecnología ha cambiado el panorama, y el braille ya no es sólo un sistema de escritura, sino también una herramienta digital que puede ser utilizada en pantallas y dispositivos móviles.
El Día Mundial del Braille es un llamado a la acción para que todos nos unamos en la lucha por la inclusión y la igualdad de oportunidades para las personas ciegas o con deficiencia visual. Es un recordatorio de que el lenguaje es poder, y que el braille es un lenguaje que puede cambiar vidas. Celebremos la posibilidad de leer con la piel y, sobre todo, la promesa de una sociedad en la que cada persona pueda decir con claridad: aquí estoy, y mi voz no necesita la vista para hacerse oír.
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