Espectáculos

Publicado el viernes, 13 de febrero del 2026 a las 04:09
Saltillo, Coah.- Desde su publicación hace 179 años, Cumbres Borrascosas sorprendió y escandalizó por su crudeza emocional, sus personajes indomables y la intensidad de sus pasiones. Hoy, esa obra clásica de Emily Brontë vuelve a sacudir al público en la pantalla grande bajo la mirada de Emerald Fennell.
La cineasta británica, conocida por Hermosa Venganza (2020) y Saltburn (2023), ha generado polémica incluso antes del estreno, pues su versión se aleja de la fidelidad estricta al texto original, apostando por una reinterpretación contemporánea que mezcla erotismo y estética pop.
En entrevista con EFE, María Valero Redondo, autora de Determining Wuthering Heights: Ideology, Intertexts, Tradition, explicó que la novela “hace visible cómo la sociedad convierte la vida doméstica en un espacio de violencia legitimada”, donde la furia es “estructural y cotidiana, no un accidente
excepcional”.
Amor y venganza: la esencia intacta
El relato de Brontë no es un simple romance: es una historia de venganza, obsesión y dolor que atraviesa generaciones. Heathcliff, huérfano adoptado por la familia Earnshaw, encarna la violencia estructural de su entorno y el desprecio social que lo convierte en un “otro”, como lo señala Valero Redondo, mientras su amada Catherine se debate entre el deseo y las presiones sociales, hasta que su destino termina marcado por la tragedia.
Según la especialista, el vínculo entre ambos protagonistas “no funciona como ‘amor ideal’, sino como una forma de vínculo extremo en el que identidad, posesión y destrucción se mezclan”. Fennell, sin embargo, centra su versión en la intensidad sensual y carnal de esta relación, dejando de lado el entramado de clase y la brutalidad emocional que define la obra original.
Reparto y polémica
La elección de Jacob Elordi y Margot Robbie como Heathcliff y Catherine no pasó desapercibida: mientras Brontë describió a Heathcliff con ambigüedad racial y marcado por la otredad, Elordi representa una versión físicamente atractiva y blanca, lo que para algunos críticos implica un “blanqueamiento” del personaje y una pérdida de su carga social. Catherine, por su parte, es interpretada por Robbie a sus 35 años, contrastando con la adolescente intensa y manipuladora de la novela. Valero Redondo advierte que “leer hoy a Heathcliff implica preguntarnos qué hace cada versión con esa alteridad –si la borra, la desplaza o la reinterpreta– y qué dice eso sobre etnia, pertenencia y poder en nuestro presente”.
La película incorpora además a los nuevos vecinos, Edgar e Isabella, manteniendo los páramos de la Inglaterra del siglo 18 como un escenario hostil y lleno de neblina, donde los conflictos sociales y familiares marcan cada acción. Según opina para Agencia Reforma el crítico de cine Pepe Ruiloba, “el estilo de Fennell, sumamente estilizado y con colores que expresan la psique de los personajes, transforma este melodrama gótico en una experiencia casi sensorial, pero que termina por empachar por su densidad”.
Una visión que divide
La polémica no se hizo esperar. En redes, algunos celebran la audacia de Fennell, mientras otros cuestionan la fidelidad al texto y la erotización de la historia. Comentarios como “¿La gente que hizo esta película se leyó el libro?” o “Emily Brontë se va a revolver en su tumba porque hayan convertido su obra en un ‘Cincuenta Sombras de Cathy y Heathcliff’” circularon rápidamente. Ante esto, la directora se mantiene firme y explica que su enfoque busca capturar la intensidad de la obra, no reproducirla de manera literal.
Con su estreno en vísperas de San Valentín la cinta de Fennell promete ser un espectáculo visual que mezcla deseo, obsesión y un barroquismo estético que sólo el cine puede ofrecer.
Para Valero Redondo, lo crucial es “no domesticarla: conservar su ambigüedad moral, su violencia sin romantizarla, la lógica de herencia y repetición –incluida la segunda generación– y esa economía doméstica donde el amor y la propiedad se confunden”. La cinta, recién estrenada en cines, reta al espectador a sumergirse en una tormenta emocional intensa, donde pasión, resentimiento y fatalidad se mezclan, haciendo del visionado una experiencia que seduce, incomoda y, sobre todo, invita a volver a los cines a vivir la intensidad de un clásico que nunca pasa de moda.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Espectáculos
Hace 4 horas
Hace 7 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas