La presidenta Claudia Sheinbaum se enteró en territorio coahuilense de los hechos vinculados al grupo de Nemesio Oseguera, el “Mencho”. La noticia corrió mientras cumplía agenda en la entidad. En otros estados hubo bloqueos, vehículos incendiados y suspensión de clases. Aquí, no.
En San Pedro encabezó un acto público junto al gobernador Manolo Jiménez. Hubo porras, anuncio de obras y la agenda transcurrió con normalidad. Ningún sobresalto, ni carreteras cerradas, ni suspensión de clases.
Mientras en buena parte del país la jornada fue de caos y tensión, en la Comarca Lagunera de Coahuila la gira presidencial siguió su curso. La comparación incomoda, por supuesto.
El líder… de las irregularidades
Escribió este domingo el maestro Luis Carlos Plata, en la sección editorial de Zócalo y Horizonte Lagunero:
“No podía ser de otra forma: el líder en irregularidades cometidas en la cuenta pública 2024 de Coahuila fue una vez más el Municipio de Torreón bajo la tutela de Román Alberto Cepeda, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en su informe publicado el martes. Y con él ya son dos al hilo, pues en el documento de la Auditoría Superior del Estado, presentado el 30 de diciembre de 2025, había obtenido un resultado similar. La ASF seleccionó en este caso una muestra de 736.9 millones de pesos ejercidos por Torreón en 2024; es decir, no el total del presupuesto. De ellos, 378.4 millones fueron desviados o, como eufemísticamente menciona el informe, están ‘pendientes por aclarar’. O sea, el 51%. Uno de cada dos pesos”.
Nada más, pero nada menos. Qué oso, Román Alberto Cepeda.
Control de daños
Hugo Dávila y los chalecos verdes se coordinaron con la alcaldesa Brenda Guereca y lograron contener la marea guinda que intentó controlar la porra… en la expresión más porril que se quiera entender, del evento de este domingo en el estadio de béisbol.
Dicen que para los trompos son las cuerdas y en esta ocasión, los verdes se impusieron.
¡Llévele, llévele!
El mercado de suvenires de Morena se plantó a las afueras del estadio de béisbol de San Pedro: gorras, playeras, cilindros y llaveros con el logo del partido guinda y las imágenes de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero sobre todo de Andrés Manuel López Obrador, se ofrecieron a buen precio.
Con todo y eso, la venta no fue buena. La gente no traía dinero. Básicamente llegó al mitote, a la porra. El mercado de Morena, en su expresión más cruda, con todo y la visita presidencial.
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