Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
‘Me cobraba 200 mil pesos’: Exhiben a Wendy Guevara por pedir dinero para dar una entrevista EU agrava acusaciones contra ‘El Jardinero’; suma cargos por lavado y narcotráfico Tele Zócalo Vespertino / 14 de mayo de 2026 app Policía de Eagle Pass aplicará campaña para el uso de cinturón Cuba se recupera de a poco tras apagón masivo, pero continúa en situación crítica

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

¡¡¡Lucharán a dos de tres caídas, sin límite de tiempo!!!

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 2 meses

¡Los rudos, los rudos, los rudos!!!

Era la década de los años 50, la era dorada de la lucha libre amateur en Saltillo; era el tiempo del Cavernario Uribe, del Zorro Plateado, del Imperio Rojo, Benny Cordero, el Olímpico, y tantos más.

La lucha libre amateur de “ayer” en Saltillo, Coahuila, tuvo su epicentro en arenas legendarias y modestas.

Era la ocasión para disfrutar un entretenimiento sano a bajo costo, en rings de cuerdas de mecate y piso de madera, instalados en pequeños locales, como el deportivo Tapados, de la calle Arteaga, o el Club Madero, de Hidalgo sur en los limites del barrio del Ojo de Agua y la colonia Bellavista.

Actuar en la arena de la Sociedad Mutualista Obreros del Progreso era un lujo y gran logro o triunfo para aquellos entusiastas muchachos, pues el escenario forjó a múltiples ídolos locales. Muchos de estos luchadores alternaban sus trabajos diarios con el entrenamiento en el ring, manteniendo viva la tradición.

Como Víctor Manuel Martínez Avalos, “El Costeñito Moy”, una verdadera leyenda de la lucha libre saltillense, pilar de la Arena Obreros del Progreso desde los años 60, luchador, maestro y promotor. La lista de estetas de los encordados es enorme y no cabría en una simple columna. El promotor de la lucha libre en esta arenita fue antes y por mucho tiempo el famoso locutor, fotógrafo y organizador de bailes, Mario E. Garibay.

Una de esas leyendas era José Aguirre Quirino, empleado bancario, originario de Sierra Mojada, municipio del semidesierto coahuilense, quien con una máscara plateada y un zorro en la frente representaba al Zorro Plateado, cuya historia es muy conocida por los amantes del recuerdo y de la lucha libre de antaño. Al principio se autodenominó “flecha roja” y alguien le dijo: “Si no eres línea de autobuses”, y le impuso el mote de “El Zorro Plateado”.

Me encontré una de esas carteleras inolvidables, que sirve para vislumbrar como era la lucha libre en el Saltillo de los años 50. Escenario, el deportivo Saltillo Oriente; fecha, 22 de septiembre de 1957, con el legendario Zorro Plateado en la lucha estelar, acompañado de otro de los grandes ídolos de los albores de este deporte, Tony Bazaldúa: ellos enfrentaban a “Mr. Satán” y al “Wama”. En el volante impreso en tricromía (técnica que combinando sólo tres colores primarios), aparece como segunda lucha del cartel, “El Puma” y Tomy Contreras. Al “Juárez” contra “La Sombra”, mientras que en la inicial “El Húngaro” y “Huracán Negro”. También en el cartel se incluían dos peleas de box, una a cuatro rounds entre Bobby Esquivel y “Toluca” Figueroa, además una pelea de “botana” a tres asaltos entre “La Pulga” Figueroa contra de “La Chiva” Méndez. Caballeros $1, Damas o niños $0.50.

 

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 4 horas

México, Europa y el dilema de depender de Estados Unidos…

Hace 10 horas

A la cabeza

Hace 10 horas

Para el magisterio un Instituto al Servicio, pero de Cepeda Salas