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El ‘niño sicario’ es un sicópata

  Por El Universal

Publicado el domingo, 5 de diciembre del 2010 a las 16:00


Peggy Ostrosky, jefa de laboratorio de Neuropsicología y Fisicopsicología de la Facultad de Psicología de la UNAM, señaló...

México. DF.- Peggy Ostrosky, jefa de laboratorio de Neuropsicología y Fisicopsicología de la Facultad de Psicología de la UNAM, señaló que Édgar Jiménez, “El Ponchis”, tiene todas las características de un sicópata y que pudo haber sido abusado sexual o físicamente en el pasado.

“Él empieza a matar sin ninguna empatía, es frío, es una violencia fría, instrumental. Son gente (los sicópatas) que es cruel con los animales, que los mete al horno, a la lavadora, y que lo disfruta, además son gente que siente fascinación por el fuego”, señaló.

La experta aseguró que el entorno social y la familia son detonantes de un sicópata, pues si bien “hay gente que nace mala”, hay factores “detonantes para que esta personalidad emerja”.

Ostrosky hace una diferencia entre los sicópatas y los sociópatas, ya que estos últimos “empiezan a delinquir por el entorno”, precisó en entrevista con Paola Rojas en Radio Fórmula.

“Hay gente que nace mala, pero el aspecto es que la familia puede fomentar la personalidad”, ya que según lo que se ha dicho, “El Ponchis” delinquía con sus hermanas incluso.

“No hay una figura materna ni paterna, no hay nadie que los guíe, no hay figuras rescatadoras porque no van a la escuela, no hay una maestra, un psicólogo” que ayude a estos niños, dijo.

“Les gusta matar, robar y no necesitan la aceptación social tal vez porque se vuelven hostiles ya que son muy maltratados y que probablemente fueron víctimas de abuso sexual o físico”.

Sin embargo, Ostrosky es tajante y asegura que en ninguna parte del mundo hay “cura” para un sicópata. “El problema con los sicópatas es que no hay una readaptación posible. Cuando los readaptan, los enseñas a ser mejores sicópatas”, finaliza.

La única alternativa “es abortar que no sea sicópata, ¿y cómo se aborta? Evitando que el medio lo propicie. Cuando hay historias de abuso físico, estimulas que esta personalidad (sicópata) emerja”.

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