Negocios
Por
Grupo Zócalo
Publicado el martes, 12 de mayo del 2026 a las 04:19
Ciudad de México.- La inflación en México podría cerrar 2026 en 5.5% y mantenerse por encima de 4% al menos hasta inicios de 2029, de acuerdo con nuevas proyecciones de S&P Global Market Intelligence, un escenario que contrasta con la previsión oficial de Banco de México (Banxico), que aún estima alcanzar la meta de 3% hacia el segundo trimestre de 2027.
En un análisis publicado tras la decisión de Banxico de recortar la tasa de interés en 25 puntos base a 6.50%, S&P advirtió que es “extremadamente improbable” que la inflación regrese al objetivo de 3% durante los próximos 24 meses.
La firma anticipó que la inflación general terminará este año en 5.5% y bajará a 4.4% al cierre de 2027, aunque permanecería arriba del umbral de 4% hasta principios de 2029.
Carestía en alimentos, servicios y energía
S&P explicó que las presiones inflacionarias continúan concentradas tanto en el componente subyacente como en el no subyacente. La inflación subyacente anual se ubicó en 4.26% en abril y acumuló 12 meses consecutivos por encima de 4%, impulsada por mayores impuestos IEPS en alimentos y tabaco, así como por persistencia en los precios de servicios ante el aumento de costos laborales.
Al mismo tiempo, la inflación no subyacente llegó a 5.08% anual, presionada principalmente por el aumento en productos agropecuarios debido a interrupciones en cadenas de suministro y condiciones climáticas adversas. La inflación anual de productos agrícolas alcanzó 7.98% en abril.
El recorte de Banxico a 6.50% marca el final del actual ciclo de relajación monetaria iniciado en marzo de 2024. En este sentido, la tasa ya alcanzó un nivel neutral y se prevé que permanezca sin cambios en adelante. La decisión del banco central no fue unánime. Jonathan Heath y Galia Borja votaron por mantener la tasa en 6.75%, reflejando preocupación por la persistencia inflacionaria.
Aunque Banxico mantuvo oficialmente su expectativa de que la inflación converja a 3% en 2027, S&P considera que factores como mayores precios del petróleo, posibles recortes a subsidios energéticos, efectos climáticos y problemas de seguridad seguirán presionando los precios en México durante varios años más.
Pobres, los más afectados
Las presiones inflacionarias ya comienzan a reflejarse con mayor fuerza en el costo de vida de los hogares más vulnerables.
De acuerdo con el Inegi, el valor de la canasta alimentaria, referente para medir pobreza extrema, aumentó 8.3% anual tanto en zonas rurales como urbanas durante abril, casi el doble de la inflación general de 4.45 por ceinto.
El jitomate, cuyo precio se disparó 121.1% anual, junto con el chile, la papa y los alimentos consumidos fuera del hogar, fueron algunos de los productos con mayor incidencia en el encarecimiento de la canasta básica.
Así, cada mexicano que vive en el entorno urbano necesitó de 4 mil 954 pesos para poder acceder a la canasta alimentaria y de bienes y servicios, un monto que creció más que la inflación en abril, de acuerdo con el Inegi.
El reporte Líneas de Pobreza mostró que el monto que se necesitó en abril para cubrir las necesidades fue mayor en 5.7% a lo reportado en el mismo mes del año pasado. Así, esto incrementó más que la inflación del periodo, que fue de 4.4 por ciento.
En el ámbito rural mexicano, las personas necesitaron menores recursos para acceder a este tipo de canasta básica. De acuerdo con el Inegi, el monto fue de 3 mi l572 pesos; sin embargo, el aumento fue mayor, con un incremento de 6.3% en comparación con hace un año
Más sobre esta sección Más en Negocios
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 6 horas
Hace 11 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas