“En Járkov (noreste), cinco rescatistas de los servicios estatales de emergencia murieron por los bombardeos rusos mientras combatían incendios. Al menos cinco más resultaron heridos”, publicó en Telegram el ministro del Interior, Igor Klimenko.
En Kiev, pobladores corrieron para ponerse a salvo cuando una luz cegadora iluminó el cielo enrojecido por los incendios, constataron periodistas de la AFP.
El jefe de la administración militar de Kiev, Timur Tkatchenko, informó de nueve heridos, y reclamó de un “ataque directo” ruso contra el monasterio Kiev-Peckersk Lavra, un complejo ortodoxo famoso por sus cuevas donde se declaró “un grave incendio”.
“Pedimos oraciones para salvar este santuario de la destrucción”, declaró Epifanio de Kiev, primado de la Iglesia Ortodoxa de Ucrania, quien denunció un “crimen contra la humanidad, la historia y la cristiandad”.






















