Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Netanyahu gana elecciones en Israel pero su bloque no logra mayoría, según recuento final Condenan a 28 años de prisión a exentrenador de taekwondo en Nuevo León por abusos contra una menor EU cierra puentes internacionales por narcobloqueos en Matamoros y Río Bravo Semar desmantela estructura criminal de ‘Los Pichilinguillos’, dedicada al tráfico internacional de cocaína en Michoacán Castiga Edil con tablazos por acoso a albañiles en Guanajuato

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

No es por presumir, pero soy de Saltillo

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 2 meses

Artemio de Valle Arizpe, uno de los hijos predilectos de este terruño, cronista excelente, que fue de la Ciudad de México, solía expresar cuando se le preguntabas que de dónde era: “¡No es por presumir, pero soy de Saltillo!”. La frase fue adoptada por otro personaje muy nuestro, Francisco Gámez Cardona “La Gallina”, comandante en jefe y primer tambor de la danza tlaxcalteca del barrio, cuna de la ciudad el Ojo de Agua, quien además fue el líder del Sindicato Nacional de Captores y Vendedores de Aves Cantoras de la República Mexicana, afiliado al Partido Revolucionario Institucional. Gámez Cardona era el único miembro de dicha agrupación. “La Gallina” pregonaba: “¡No es por presumir, pero soy del Ojo de Agua!”.

Por muchos años, como diría en su soneto Ciudad Colonial, el poeta saltillense Jesús Flores Aguirre, “la capital de Coahuila era una ciudadela derruida, silenciosa y bravía; pobre, humilde y ruinosa, no obstante, su noble prestigio de leyenda y de ser bizarra y noble, netamente española”.

Otro bardo, Luis Lajous Madariaga, era más severo en su apreciación sobre Saltillo: “La ciudad es triste como todos los días, cuatro coches y un carruaje que venían de lejos, resuenan sus hierros que se quiebran de viejos, las casas eran enanas y la desolación sólo era rota por siete parejas que humanizaban la escena, la inmensa alameda y en los mustios hogares sobre sillas de Viena, las comadres murmuraban”.

Los inversionistas le negaron a Saltillo tener las dos grandes fundidoras que fueron el despegue industrial de Monterrey y de Monclova, la ciudad había perdido el impulso que tuvo a finales del siglo 19 cuando un grupo de empresarios puso en marcha una etapa de industrialización.

Saltillo necesitó más de 100 años para volver a ser la ciudad de más dinamismo y desarrollo de todo Coahuila. En un tiempo realmente corto, la capital del estado recuperó el tiempo perdido y entró de lleno a la era industrial internacional.

Atrás quedó la ciudad cementera, fundadora de pueblos, por los conquistadores españoles y portugueses, que forjaron auténticos emporios en el norte inhóspito y desconocido, a donde llegaron, acompañados algunas veces por tlaxcaltecas transculturizados para hacer la mezcla sanguínea de lo que ahora somos. Saltillo forma parte de la geografía histórica de México.

En Puerto Piñones al sur de la ciudad, los lugareños logran una importante victoria ante los realistas, para contribuir a la libertad de que ahora gozamos los mexicanos.

En la guerra contra el invasor norteamericano se libra una batalla en el famoso punto heroico de La Angostura, donde el general Santa Ana convierte la victoria en derrota por la absurda retirada de las tropas nacionales. Durante la intervención francesa, Juárez encuentra la cálida acogida de los saltillenses y Coahuila recupera su soberanía, dando un severo revés al cacique regiomontano Santiago Vidaurri.

La era del ferrocarril trajo a Saltillo un viento de prosperidad, dando un respiro a la ciudad que en la época colonial fue el centro de población más importante del noreste, pero la lentitud del desarrollo era desesperante.

Saltillo es una ciudad, donde aún se puede vivir con seguridad. Algunas revistas nacionales e internacionales la ubican como una de las 10 mejores urbes para el bienestar de la familia. Su clima y su tranquilidad son propicios para la cultura y la educación, asiento de instituciones, que han ganado prestigio para la ciudad

 

Notas Relacionadas

Se queda el IEC un año más sin presidencia

Hace 1 hora

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 6 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 6 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 6 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 6 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 13 horas

Confirmado y amarrado