Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Espera a Rafaela Desconfianza plena Futureando Mágica velada de 15 años Daniela prepara su boda

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

La Suprema Corte de Morena y el sello de la incompetencia

Por José Roberto Muñoz Franco

Hace 2 meses

Durante las muchas conversaciones que hubo alrededor de la Reforma Judicial para habilitar que las personas juzgadoras fueran electas como cualquier otro representante popular, existía un genuino nerviosismo en todos aquellos que nos informamos sobre lo que Morena pretendía hacer. Nuestra preocupación, al menos en mi caso, era que a los mismos que tenían, y tienen, dominadas prácticamente toda las instituciones públicas del país, se les ocurrió una manera de controlar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, último remanente de la democracia en nuestro país.

En todo México fue ampliamente documentado cómo candidatos a juezas y jueces repartieron “material de apoyo” a la gente para mostrarles el camino de cómo votar, y por supuesto, por quién votar. Los “acordeones del bienestar” hicieron su debut durante la jornada electoral para elegir a quienes se convertirían en ministras y ministros de la Suprema Corte de Morena, donde el problema no es únicamente quién llegó, sino lo qué ocurre cuando una institución fundamental para la democracia termina reproduciendo la lógica de un régimen donde la lealtad política pesa más que la capacidad.

Pero no solo el proceso para elegir a las y los nuevos jueces fue un desastre de proporciones morenistas, también el proceso de modificar la Constitución a conveniencia llevó el sello de incompetencia de la casa, pues en las prisas para cumplirle su capricho a López Obrador, se olvidaron de modificar congruentemente nuestra Carta Magna.

Al día de hoy la Suprema Corte de Morena está vuelta un nido de grillas, y grillos, pues cuando Morena realizó la Reforma Judicial, modificaron el artículo 94 de nuestra Constitución para “que la presidencia de la Corte se renueve cada dos años de manera rotatoria en función del número de votos que obtenga cada candidatura en la elección respectiva, correspondiendo la presidencia a quienes alcancen mayor votación”.

Eso suena muy bien, muy “democrático” y todo eso. El problema es que se olvidaron de reformar también el artículo 97, que dice “cada cuatro años, el Pleno elegirá de entre sus miembros al Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el cual no podrá ser reelecto para el período inmediato posterior”. En otras palabras, al día de hoy, existen dos artículos igualmente válidos en nuestra Constitución, que describen de manera completamente diferente el proceso para elegir a la presidenta o presidente de la corte morenista.

¿Y qué va a pasar? Nadie sabe. Hay legisladores morenistas proponiendo que ya mejor se pongan de acuerdo internamente en la Suprema Corte de Morena, sin importar mucho lo que diga la Constitución, hay otros genios que justifican el error tratando de argumentar tecnicismos jurídicos que solo ellos entienden, y hay quienes pretenden aprovechar la situación para impulsar a su ministra o ministro favorito a ocupar la presidencia. Yo diría que ya mejor avienten una moneda y nos ahorramos el problema de leer la Constitución, total, para este régimen es mero trámite.

Hoy, esto es México. Un país donde “gobierna” un grupo de improvisados que han hecho de la incompetencia el sello de la casa. ¿Será realmente esta la transformación que México necesitaba? Yo no lo creo, pero que cada quien saque sus conclusiones.

Notas Relacionadas

Hugo Aguilar pide replantear la justicia agraria

Hace 1 hora

SCJN: pensión por viudez no puede limitarse a 10 años

Hace 2 horas

Arranca en Hidalgo polo de bienestar de 910 hectáreas

Hace 2 horas

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 23 horas

Circo en Reforma

Hace 23 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 23 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta