El cerebro humano es maravilloso. La motivación para ganar es siempre distinta para cada persona: algunos desde el ego y otros desde el autoconocimiento. Hay quienes buscan ganarlo todo, mientras que otros se conforman sólo con vencer a determinado rival que han designado como su némesis.
En el camino rumbo a la victoria hay quienes van laureados con la suerte y donde todo parece salirle bien, mientras que otros tienen que poner un extra esfuerzo para alcanzar la meta. Por supuesto, también están los que se valen de cualquier recurso que les brinde alguna ventaja, como usar módulos de análisis para ganar partidas de ajedrez online.
Durante años Chesscom ha tratado con sistemas anti trampas y cerrar cuentas de infractores; cada mes hacen público el reporte con gran cantidad de ajedrecistas comunes y titulados: ¡incluso Grandes Maestros!, cuya cuenta ha sido suspendida por uso de módulos de análisis.
Que existen tramposos es una realidad. Pero ahora todo el tema parece se ha convertido en una cacería de brujas y acusaciones sin un fundamento sólido. Recientemente Ian Nepomniachtchi insinuó que un joven maestro internacional le había jugado de manera sospechosa. El MI que venció a Nepo es el canadiense Aaron Mendes, de apenas 14 años de edad.
No lo dijo tal cual, pero sí dejó en claro que la partida le parecía extraña. Nepo es famoso porque siempre tiene algún comentario ácido que aportar. El tema escaló cuando Hans Niemann se unió a la conversación y solicitó a FIDE que tome cartas en el asunto y sancione a quienes lancen falsas acusaciones, especialmente contra menores de edad.
Hans se volvió célebre dentro y fuera de los tableros, luego de ser acusado por Magnus Carlsen de hacer trampas en el 2022, cuando él apenas tenía 19 años y Magnus 31, y tras la intervención de Elon Musk donde decía que Hans usaba bolas anales conectadas a un módulo. Aquella disputa fue a tribunales y terminó en un documental de Nexflix que se estrenó el pasado abril.
Otros casos terminaron de forma menos glamurosa, como el lamentable deceso del GM Daniel Naroditsky, quien sufrió una sospechosa muerte, luego ser acusado por el excampeón mundial Vladímir Krámnik.
Escabroso el camino que conduce a la victoria. El problema es que es que hay quienes sí usan trampas para ganar y alimentar su ego, mientras que por otro lado los buenos jugadores deben afrontar el escrutinio ante el golpe de suerte de ganarle a alguien sumamente superior. A simple vista no se puede distinguir a los unos de los otros. ¿Es un sacrificio brillante producto de la inspiración o es un estafador que juega de forma sucia con tal de ganar? ¿Quién puede saberlo?
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