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Coahuila

El martes que medirá el poder de Trump

Por Héctor Reyes

Hace 7 horas

Aunque en ocasiones se les llama “Supermartes”, las elecciones del próximo 3 de noviembre son las elecciones intermedias de Estados Unidos. En ellas se renovará toda la Cámara de Representantes y parte del Senado, además de disputarse gubernaturas como la de Texas. El resultado marcará cuánto margen tendrá Donald Trump para impulsar su agenda durante los dos años restantes de su mandato.

La intensidad de la campaña revela que la Casa Blanca sabe que hay estados y contiendas que no están resueltos. Trump ha multiplicado sus mítines y volvió a Texas el 27 de octubre para encabezar actos en Corpus Christi y Lubbock, en respaldo al republicano Ken Paxton. Su presencia también se ha extendido a otros estados donde los republicanos enfrentan carreras competitivas. No es habitual que un presidente concentre tantos esfuerzos en comicios que, aunque no lo tienen en la boleta, pueden convertirse en un referéndum sobre su gestión.

En el otro frente, Barack Obama se ha convertido en uno de los principales portavoces demócratas. En mítines recientes en Ohio y Michigan criticó a Trump por la economía, los aranceles y la guerra con Irán, y satirizó las remodelaciones de la Casa Blanca: dijo que el edificio parecía diseñado por Saddam Hussein con una franquicia de Cheesecake Factory. Trump respondió defendiendo las obras y cuestionando a su antecesor. Días después, en Georgia, Obama volvió sobre la broma y se mofó de la respuesta oficial: dijo que la Administración había movilizado al Gobierno para contestar el chiste, mientras persistían las preocupaciones por los precios. El intercambio resume una campaña dominada tanto por las políticas como por la disputa personal entre dos figuras que siguen marcando la conversación política estadunidense.

El desenlace de Texas será especialmente simbólico. En la contienda por el Senado, el republicano Ken Paxton enfrenta al demócrata James Talarico en una carrera cerrada. Una encuesta de Marist levantada entre el 8 y el 11 de octubre colocó a Talarico dos puntos arriba entre votantes probables; otros sondeos recientes muestran una disputa igualmente reñida. La repetida intervención de Trump busca apuntalar a Paxton, mientras que una victoria demócrata podría cambiar el mapa político nacional y ayudar a decidir el control del Senado.

La gubernatura también está más competida de lo que suele esperarse en Texas. Greg Abbott busca un cuarto mandato frente a Gina Hinojosa. En un sondeo de Texas Southern University, publicado el 29 de octubre, Abbott aventajaba 50% a 47%; el seguimiento de encuestas de la Universidad de Texas también registraba una diferencia estrecha. Los datos mantienen al republicano como favorito, pero muestran que Hinojosa llega con posibilidades y que el resultado no puede darse por sentado.

Para México, las consecuencias dependerán de qué partido controle el Congreso, pero no conviene confundir un cambio legislativo con un giro automático en la política hacia nuestro país. Si los demócratas obtienen una o ambas cámaras, podrían aumentar la fiscalización de Trump y poner obstáculos a algunas iniciativas; eso abriría espacios para exigir mayor certidumbre y rendición de cuentas. Sin embargo, no eliminaría por sí mismo los aranceles ni las presiones sobre migración y seguridad, asuntos que Washington ha vinculado con su relación comercial con México.

Si los republicanos conservan el control, Trump tendría más margen político para continuar su agenda y negociar desde una posición de fuerza. Eso podría acelerar acuerdos comerciales, pero también elevar la presión sobre México para aceptar condiciones en sectores como el automotriz, el acero y el aluminio. México busca reducir aranceles y dar certidumbre a sus exportaciones.

Ahí está el balance para nuestro país: un Congreso dividido podría contener algunas decisiones y abrir espacio para negociar, pero también prolongar la incertidumbre; una victoria republicana daría continuidad y quizá velocidad a las conversaciones, aunque con mayor capacidad de presión de la Casa Blanca. En cualquier escenario, México tendrá que cuidar la relación económica más importante que tiene, defender sus intereses y evitar que la cercanía geográfica se convierta en desventaja en una negociación marcada por los aranceles y la política interna estadunidense.

Buen fin de semana. La frase: “La vida tiene dos caras, elige la mejor.” ¡Ánimo!

 

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