Vida

Publicado el sábado, 31 de octubre del 2026 a las 22:23
Ciudad de México.- Lo primero que recuerdo de un Dr. Simi con bata blanca es verlo afuera de una farmacia, esperando a que alguien pasara para saludarlo, chocar los cinco o sacarle una sonrisa con alguno de sus pasos de baile. Y quién iba a imaginar que aquel personaje que veíamos en las calles terminaría reuniendo a más de mil 500 personas para hacer historia con un Récord Guinness.
Una vez más, México parece superar a la inteligencia artificial, pues esta vez nos regaló una panorámica del Monumento a la Madre lleno de batas blancas, cabezas gigantes y muchos pasos de baile de las famosas botargas.
Aunque apenas era la 1:20 de la tarde, los rayos del sol pegaban con todo su esplendor, de esos momentos en los que seguramente a más de uno se le cruzó por la cabeza un “¡me estoy asando!”. Quizá por eso, a simple vista no parecía haber tantos participantes en la explanada, pues varios habían buscado refugio en las zonas con sombra.
Otros tantos todavía no llegaban, ya que, al estar cerca de Paseo de la Reforma, también esperaban para apartar un lugar junto a las vallas y disfrutar del Desfile de Día de Muertos, que estaba a pocos minutos de comenzar. Pero ni el calor logró apagar los ánimos de quienes ya estaban dentro de las botargas.
Como si se tratara de una especie de llamado, las personas seguían llegando poco a poco para ponerse la bata, las cejas y la característica peluca de tres pelos. Felices, cruzaban las vallas metálicas que separaban a los transeúntes de la experiencia y se dirigían al punto de reunión donde tendría lugar el conteo de los Simis.

Al caminar por aquella pasarela de Simis, era fácil ver cómo la gente se iba integrando al bailongo, casi como si alguien la hubiera llamado. Y es que no se trata de una característica exclusiva del Dr. Simi: muchos de los asistentes también sacaban sus mejores pasos junto a las botargas. Y vaya que lo conseguían.
Entre los bailes colectivos hasta se armó una víbora de la mar, como si estuviéramos en plena fiesta, mientras El Tenore y Dany Frank acompañaban la celebración con su música.
Entre brincos, vueltas y hasta competencias de baile, los participantes se movían con sus enormes cabezas, que no siempre les permitían ver hacia dónde iban. Seguramente más de uno estaba sudando la gota gorda dentro de su disfraz, pero eso no les impedía seguir animando a los presentes.
Eso sí, el sol también quería robarse el protagonismo. Además de calentar la explanada, consiguió que más de un celular se calentara mientras sus dueños intentaban grabar cada movimiento de las botargas, al ritmo de canciones como “Mi gran noche”, de Raphael. Porque si algo quedó claro es que, con un Dr. Simi cerca, la música y el baile no pueden faltar.

Pero después de tanta fiesta llegó el momento por el que nos habíamos reunido. Terminó la presentación de El Tenore y Dany Frank y surgió la pregunta que todos esperaban: ¿se había conseguido el récord?
Entonces apareció Alfredo Arista Rueda, juez y adjudicador oficial de Guinness World Records, quien tomó la palabra. Al ver las caras inquietas y emocionadas de los presentes, despertó gritos de sorpresa al confirmar que se había batido el récord con el mayor número de personas caracterizadas como el Dr. Simi en múltiples medios de manera simultánea.
“Hoy, con más de mil 500 personas en la Ciudad de México y cientos alrededor de la República Mexicana y en otros países, puedo decirles que me siento muy contento de poderles dar la bienvenida nuevamente a la familia Guinness World Records. A partir del día de hoy ustedes son Officially Amazing (Oficialmente asombrosos)”, dijo animado.
Así llegó la porra. Entre gritos y aplausos, todos celebraban que se había conseguido el récord, aunque todavía faltaba algo que terminó de alborotar a los presentes: ¡el lanzamiento de muñecos Simi desde el escenario!

De pronto, quienes estaban más atrás comenzaron a acercarse y no faltó uno que otro empujón. La escena parecía una lluvia de Simis: todos estiraban los brazos para intentar atrapar uno y llevárselo a casa. Porque, seamos sinceros, ¿quién no querría salir de ahí con su propio Dr. Simi?
Y aunque nunca me habría imaginado vivir una experiencia así, lo cierto es que este récord reunió mucho más que a cientos de botargas. Trece ciudades mexicanas, además de Chile, Colombia y Los Ángeles, Estados Unidos, se sumaron a esta celebración para hacer posible la marca.
Este logro se suma a otros que ha conseguido la organización, como el mural anamórfico más grande del mundo, en 2023; la rosca de Reyes más larga del planeta, en 2024, y los récords relacionados con el futbol, en 2026.
Al final, resulta curioso pensar cómo aquel personaje que antes veíamos afuera de las farmacias terminó reuniendo a tantas personas en un mismo lugar. Y es que, entre las batas blancas, las pelucas de tres pelitos, los bailes y hasta los empujones por atrapar un muñeco, el Dr. Simi dejó claro que ya no es solo ese personaje que nos encontramos en las calles, sino uno que se ha vuelto parte de nuestras fiestas, nuestras fotos y hasta de esos recuerdos que uno se lleva a casa.
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