Quien no ha parado el ritmo es Carlos Villarreal.
El Alcalde trae a marchas forzadas a las cuadrillas de lo que han llamado “Ola Monclovense”, apretando el paso en uno de los flancos más sensibles para la ciudadanía: los servicios públicos.
Tan sólo en la semana del 30 de octubre al 6 de noviembre, la cifra oficial superó las 800 acciones.
El despliegue no fue menor: tapar los baches que son el dolor de cabeza de los ciudadanos, meterle mano a las fugas de Simas que tanto irritan a los vecinos, y acelerar la reconversión a luminarias LED en varios sectores donde la penumbra ya pedía esquina.
Pero más allá del despliegue operativo, el dato que se lee entre líneas en los pasillos del palacio municipal es la alineación política.
Carlos no está moviendo las piezas solo. El respaldo de Manolo Jiménez Salinas se nota de fondo como el sostén financiero y logístico del proyecto para cambiarle la cara a la ciudad.
LOS CALEFACTOS DEL PT
La visita de Sóstenes Mejía a Frontera sería para confirmar lo que le hemos adelantado: No habrá alianza con Morena para las alcaldías.
Dicen los mismos militantes del Partido del Trabajo que ya tienen cuando menos a cuatro confirmados en la Región Centro y Carbonífera.
La fotografía que se tomaron, según los seguidores de Mejía, es lo que evidencia lo que traen entre manos.
Ahí aparecen Jesús Z’Cruz, que va por otra elección más en San Juan de Sabinas. Han sido tantas derrotas que una más ya no le dolería.
Javier Castillo, de Frontera, en las mismas condiciones. En los partidos que ha militando y que lo han postulado, también sólo derrotas.
Luis Enrique Maldonado, el más nuevo… porque no ha sido candidato.
Antonio Flores que no sabe lo que es ganar una elección… ni sabrá.
SARA IRMA EN EL TREN
La que se dejó ver en terreno propio y con discurso de arraigo fue Sara Irma Pérez, que encabezó los actos conmemorativos del Día del Ferrocarrilero en la Plaza del Ferrocarrilero.
Ahí mero, ante el busto de Jesús García Corona, el “Héroe de Nacozari”, la Alcaldesa buscó conectar directo con la fibra histórica de un municipio cuya identidad huele a riel y carbón.
En el pase de lista político y sindical no faltaron los respaldos clave: la acompañó el secretario del Ayuntamiento, Daniel López Gaytán, junto a Rodolfo Cháirez Frausto, líder de la Sección 29 del Sindicato Ferrocarrilero, además del director de Arte y Cultura, Jaime Delgado Quirino.
La estampa la completaron familias del gremio y trabajadores de Ferromex y la línea Coahuila-Durango durante el colocamiento de la ofrenda floral.
El mensaje de Pérez Cantú llevó una clara carga de identidad local: “Nuestra ciudad creció al ritmo de las vías”, recalcó, buscando colocar el trabajo de las familias ferrocarrileras como el motor histórico del crecimiento de Frontera.
PROTESTAS Y SIN DESPEINARSE
Por más que le agiten las aguas con protestas al presidente del Poder Judicial de Coahuila, Miguel Felipe Mery Ayup, parece que el ruido mediático no logra despeinar los indicadores institucionales.
Al menos así lo sugieren los datos del recién publicado Índice de Justicia Digital 2025, elaborado por el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Panamericana.
Resulta que la entidad se colocó en un cómodo cuarto lugar nacional al registrar 95 puntos de 100 posibles, superando por una distancia holgada de 42.2 puntos el promedio del país, que apenas raspó las 52.8 unidades.
Con estas cifras bajo el brazo, en los pasillos del magistrado presidente presumen que la apuesta tecnológica para agilizar trámites y servicios judiciales está dando dividendos tangibles.
El detalle que más destacan en el informe es la uniformidad de los resultados: Coahuila sostuvo la misma calificación de 95 puntos en las tres áreas clave evaluadas, familiar, civil y mercantil.
En un panorama nacional donde suele haber desbalances drásticos entre juzgados, la magistratura coahuilense logra mostrar una cancha pareja en la digitalización de expedientes.
LA CREDIBILIDAD
En el juego político todo vale y el que juega sabe que la derrota es una variable.
El que apuesta sabe lo que apuesta, porque el que apuesta a ciegas, se condena a sí mismo.
Dicho de otra manera, es necesario saber si los políticos de Coahuila saben lo que se juegan al cambiar de partido.
Es un tema de credibilidad.
En Morena, el que agarre, del nivel que quiera, llegaron de otros partidos políticos.
Una regidora que llega por el Verde Ecologista al que después le da la espalda y se va a Morena, así le conviene.
Melba Farías, Alfonso Almeraz, José Erives, José Guadalupe Céspedes… el que quiera es lo mismo.
¿Qué venden los que se dicen políticos cuando cambian de partido?
¿Credibilidad?
Nadie vende lo que no tiene.
Y no es algo nuevo, por alguna razón la clase política permite que la profesión más denostada en México sea la de diputado o diputada.
Entonces, quizá piensan que al cambiarse no pierden credibilidad o prestigio, porque no pueden perder lo que no tienen.
Si mañana son candidatos o candidatas a alcalde o a otra diputación por otro partido, nadie va a protestar… no recibirán críticas letales para sus aspiraciones.
El servicio público está lleno de políticos que cambiaron de partido a conveniencia.
Por políticos que no honraron su palabra ni cumplieron sus promesas.
Así que nadie rasgue sus vestiduras.
Esto de cambiar de partido sin pudor no daña en un ápice las aspiraciones inmediatas…
Daña, eso si, la poca fe de la ciudadanía en su clase política y abona al peor de todos los monstruos:
El abstencionismo.
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