Nacional
Por
Abdel Robles
Publicado el sábado, 8 de noviembre del 2008 a las 19:26
México, DF.- Testigos civiles y militares describieron a las autoridades federales un accidente de pesadilla. El avión Lear Jet en el que viajaba el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, cayó en línea recta en menos de 20 segundos a una velocidad que llegaba en su picada a 400 kilómetros por hora. Tocó tierra en la segunda sección del Bosque de Chapultepec y comenzó a desintegrarse.
Los testigos dijeron a las autoridades que el cuerpo central de la nave siguió a trompicones por casi 100 metros hasta estrellarse contra una torre de oficinas. El avión se quebró en dos partes, dejó una de sus turbinas en la entrada del edificio y más de 80% del jet siguió su carrera final hasta detenerse hecho una bola de fuego 50 metros adelante.
Las declaraciones de los testigos son el primer relato público sobre el accidente que trastornó a México. Investigadores nacionales, de Estados Unidos y de Gran Bretaña recuperaron las dos cajas negras del avión, y aunque se encuentran muy averiadas se espera que antes de una semana empiece a fluir información técnica que permita saber con precisión qué sucedió el martes pasado.
Análisis de las grabaciones que registran la conversación del controlador de tránsito aéreo a cargo del servicio del Lear Jet revelan la inexistencia de una alerta de tráfico pesado en el espacio aéreo, con lo cual se pudo omitir información vital para garantizar un aterrizaje seguro.
La instrucción de reducir la velocidad al mínimo en su aproximación al aeropuerto por tráfico le habría permitido al piloto extremar precauciones en materia de la distancia a la cual debía de ir del avión que lo antecedía. “Se le tenía que haber dicho fuerte y claro, y esperar su confirmación”, dijeron consultores en aviación que analizaron la grabación; “pero eso nunca sucedió”.
“Fuera de eso”, añadieron, “la labor del controlador fue impecable”.
No obstante, en la grabación dada a conocer ayer por las autoridades se escucha que el mismo controlador informó a un avión de Aeromar que redujera la velocidad.
Ángel Iturbe, vocero del Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo, dijo que el controlador sí pidió al piloto que disminuyera la velocidad; pero no consideró necesario avisar expresamente del tráfico. La versión del por qué no lo hizo tendrá que esperar hasta que regrese del periodo de descanso que se le otorgó.
El Lear Jet en el cual fallecieron Mouriño, el ex subprocurador José Luis Santiago Vasconcelos y otras siete personas entró al espacio aéreo capitalino cerca de las 18:30 horas, 30 minutos después del inicio de la hora de mayor tráfico aeronáutico.
Analistas insistieron en que una de las hipótesis del accidente es que viajaba a 2.8 millas de distancia, muy cerca, de un Boeing 767 de Mexicana procedente de Buenos Aires y la estela de su turbulencia pudo ser la probable causa. Autoridades de SCT refutaron la versión y dijeron que siempre se mantuvo a más de 4 millas de separación.
Un accidente similar ocurrió en noviembre de 2001. Un Airbus 320 con 246 pasajeros y nueve tripulantes se desplomó en Nueva York, tres minutos después de despegar. El A320 iba atrás de un Boeing 747. El piloto habría sobrerreaccionado a la estela de la turbulencia.
Hallan grabación de últimas voces
El secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, anunció el hallazgo de una segunda caja negra, con el registro de las conversaciones en cabina entre el piloto y el copiloto del vuelo del Lear Jet 45, en el que perecieron el martes nueve servidores públicos, entre ellos Juan Camilo Mouriño.
De esta forma se recuperaron dos cajas negras que arrojarán evidencias para esclarecer los datos del siniestro: una que contiene los datos del vuelo (como trayectoria y altura) y otra con las grabaciones referidas.
Ambas cajas, confirmó el funcionario, ya fueron trasladadas a Estados Unidos para su análisis correspondiente.
En la tercera conferencia que ofreció para dar a conocer los avances de las indagatorias sobre la tragedia en Paseo de la Reforma y Periférico Téllez destacó que el Lear Jet 45 no tiene obligación de tener esos artefactos, por lo que su existencia no sólo representa una buena noticia por la información que arrojarán, sino inclusive una sorpresa, pues en los registros de la Dirección General de Aeronáutica Civil constaba que la nave tenía una grabadora de datos; pero no de voz.
Además, las grabaciones de las conversaciones en cabina “se encuentran en muy buen estado”, por lo que su análisis seguramente permitirá “transparentar lo que sucedió en los últimos minutos de vuelo y por qué cayó el avión a tierra”.
Téllez encomió la cooperación de las autoridades estadounidenses, “que han colaborado de manera extraordinaria en las investigaciones y que en una semana darán los primeros resultados”, luego de que los artefactos fueron llevados por personal de la Dirección General de Aeronáutica Civil, de la Procuraduría General de la República y de la Fuerza Aérea Mexicana a laboratorios del National Transportation Safety Board, en Washington. El secretario subrayó que el Gobierno de Estados Unidos dio prioridad a esa misión, de modo que “dejó que el avión (con las cajas) volara a Estados Unidos, una cosa muy especial, y el avión aterrizara en el aeropuerto Ronald Reagan de Washington, que no tiene ni siquiera servicios de migración”.
En tanto, el capitán director general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, Gilberto López Meyer, expuso que el proceso de investigación del percance está fundamentado en el anexo 13 del Convenio de Chicago, protocolo que estandariza las indagatorias en accidentes de aviación en todo el mundo.
Como parte de ese protocolo se han integrado seis áreas fundamentales de trabajo, cada uno de ellas con un líder de grupo: el primero aborda el tema de los factores humanos; el segundo, las operaciones; el tercero, el mantenimiento; el cuarto, los aspectos de carácter meteorológico; el quinto, medicina forense, y el sexto, tránsito aéreo.
El grupo de factores humanos está dirigido por el capitán Erick Mayet, quien es el presidente de la Comisión Técnica Pericial del Colegio de Pilotos Aviadores de México; el de operaciones, el ingeniero Elly Jacob, director de Seguridad Aérea de la Dirección General de Aeronáutica Civil; el de mantenimiento está encabezado por el ingeniero Gabriel Tort, director general adjunto de aviación de la DGAC; el de meteorología lo tutela Joaquín Humberto Rodríguez, director del Servicio Meteorológico del Servicio a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano; el de medicina forense está coordinado por el médico David Villaseñor, titular del Centro Nacional de Medicina de Aviación, y en el de tránsito aéreo, los encargados de las torres de control de San Luis Potosí y de la Ciudad de México.
Están graves cuatro heridos en avionazo
Hay un venezolano entre ellos; tiene quemaduras en 70% de su cuerpo
El secretario de Salud del Distrito Federal, Armando Ahued Ortega, informó que cuatro de los 11 heridos en el accidente aéreo registrado en Lomas de Chapultepec se encuentran “muy graves”, ya que presentan quemaduras en más del 45% del cuerpo.
Entrevistado durante el inicio de la campaña El Semáforo de la Salud, explicó que el venezolano Pablo Jiménez es uno de los más graves, ya que según la Secretaría de Salud federal sus quemaduras abarcan 70% de su cuerpo.
Ahued Ortega precisó que las otras tres personas reportadas como “muy graves” son atendidas en el Hospital Español, donde hay otros dos heridos estables.
Al subrayar que el Gobierno del Distrito Federal brinda toda la ayuda necesaria a las víctimas del accidente, dijo que en el Hospital Rubén Leñero se encuentran tres heridos reportados como delicados.
Atención especializada Aseguró que se ha adquirido material especial para la atención de las personas quemadas, además de que se les apoya con tanatólogos y psicólogos.
El funcionario local destacó que durante un recorrido por los hospitales privados y públicos donde están internados los accidentados, constató que es estable el estado de salud de las personas que se encuentran en el Hospital Metropolitano y en el de Lomas Verdes del IMSS.
Durante su intervención en el arranque de la campaña El semáforo de la salud, expuso que el objetivo es ayudar a la gente a estar conscientes de la necesidad de activarse, además de establecer una estrategia de nutrición, para combatir el sobrepeso y la obesidad.
“La finalidad es hacer consciente a la población de la necesidad de hacer ejercicio, caminar, usar menos el vehículo, usar menos el transporte y de darle 20 minutos del día a su vida, a su salud”, subrayó.
Ayudará Segob a familiares de víctimas
La secretaría de Gobernación tomó ayer la determinación de ayudar a familiares de quienes murieron, así como a los heridos, derivados del avionazo ocurrido el martes pasado, en donde murió Juan Camilo Mouriño y ocho personas más que venían abordo de la aeronave.
En un comunicado, Gobernación informó que Abraham González Uyeda, encargado del despacho de la Secretaría de Gobernación, giró esta instrucción a Abel Ignacio Cuevas Melo, oficial mayor de esta dependencia federal.
“En particular, el ingeniero González Uyeda solicitó al oficial mayor de esta dependencia tomar todas las acciones necesarias a fin de atender con oportunidad a los familiares de las víctimas fatales y heridos que se encontraban en la zona donde ocurrió el trágico suceso el pasado 4 de noviembre”, informó la Secretaría de Gobernación.
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