Internacional

Publicado el miércoles, 29 de febrero del 2012 a las 23:16
Ciudad de México.- La crisis financiera que azota a la zona euro ha retrasado la adopción de la divisa única en países europeos comprometidos con la homologación monetaria.
Naciones que utilizan el euro desde 2002, como Grecia, España e Italia, han implementado profundas reformas estructurales para reducir su deuda pública y evitar cualquier riesgo de perder la divisa única, pero esto previene a República Checa, Polonia y Suecia para integrarse al bloque.
“La República Checa sólo adoptará el euro cuando las condiciones económicas mejoren”, sostuvo Jirí Havlík, embajador de ese país en México.
El diplomático dejó claro que su país no cumple con un déficit público de tres por ciento, por lo que la República Checa adoptaría la moneda común cuando sus finanzas estén preparadas, quizá en 2015.
De acuerdo con el Tratado de Maastricht, las condiciones para manejar el euro son mantener una deuda pública por debajo de 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), un déficit público menor a tres por ciento y una inflación baja, en congruencia con el pacto fiscal de austeridad asumido el 30 de enero por 25 países de la Unión Europea.
Suecia cumple con estos requisitos, pero su entrada a la zona euro ni siquiera es parte de la agenda política, dijo el embajador de esa nación en México, Jörgen Persson.
“Tenemos beneficios de nuestra política monetaria y no necesitamos la tasa de interés del euro”, explicó Annika Alexius, investigadora de la Universidad de Estocolmo, capital de Suecia.
La discusión para ingresar a la zona euro se puede generar hasta que se resuelva el problema de la deuda pública, dijo la especialista.
“Para compartir esa divisa tiene que funcionar bien y utilizarse en economías dinámicas para coexistir”, declaró el embajador de Suecia en México, quien subrayó el sistema sólido del país escandinavo para controlar los gastos y los ingresos.
Tampoco en Polonia les urge sustituir al zloty (moneda local)por el euro. Una encuesta de enero de la versión polaca de la revista Newsweek, reveló que 63 por ciento de los ciudadanos de este país se oponen a usar la moneda común europea, según información de la agencia Reuters.
El primer ministro de ese país, Donald Tusk, esperará más allá de 2015 para retomar la discusión sobre la adopción del euro, dijo Margareta Drzeniek, economista senior del Centro para la Competitividad Global del Foro Económico Mundial.
La falta de independencia en la política monetaria afectaría la economía de Polonia al interior de la zona euro, dijo Drzeniek, originaria de este país.
“El diferente estado de desarrollo de Polonia, comparado con la mayoría de los países de la zona euro, implica que los precios y los salarios muy probablemente se incrementarán después de adoptar el euro, (así que) Polonia tendría que hacer esfuerzos enormes para incrementar la competitividad”, explicó.
Economía diferente
Desde que la divisa común entró en circulación en 2002, Reino Unido se acogió a una cláusula de exclusividad que lo exime de adoptar el euro.
“Sería difícil para cualquier gobierno (británico) tomar una decisión política sin una base de interés económico, sobre todo cuando el crecimiento en Europa es muy bajo”, declaró Judith Macgregor, embajadora de Reino Unido en México.
La economía británica no es compatible con el euro, pues a diferencia de muchos países europeos, se caracteriza por su fortaleza en el sector servicios y mayor diversificación comercial con otras regiones del mundo, explicó.
Por esos motivos, dijo, los británicos necesitan flexibilidad para ajustar el valor de la libra.
El 30 de enero de 2012, la Unión Europea ratificó la aplicación de un déficit fiscal de tres por ciento del PIB para este año, pero sin el consentimiento de República Checa y Reino Unido. Hungría, Bulgaria, Rumania, Letonia y Lituania aceptaron las medidas aunque aún no adoptan el euro.
“Estoy casi convencido que algunos de ellos también tienen las dudas que tiene la República Checa (sobre el cumplimiento de las metas fiscales y monetarias), pero no lo dicen de manera abierta”, afirmó el embajador Havlík.
“A veces, cuando hay crisis es bueno mostrar unidad, pero no se vive de ello. Se vive de economía práctica y de datos duros”, remató el diplomático checo.
Hacia la recuperación
El embajador Jirí Havlík consideró que la recuperación en Europa se generará sólo por medio de sanciones para los países que incumplan con las medidas de austeridad.
En tanto, el diplomático sueco confió en que la economía de Europa “funcionará mucho mejor en el futuro” con las reformas laborales y financieras que están adoptando diversos países.
Mientras que Judith Macgregor se pronunció en favor de medidas que fortalezcan las regulaciones financieras.
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