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Publicado el jueves, 18 de diciembre del 2008 a las 16:00
Piedras Negras, Coah. – Ellos vieron truncado su “sueño americano”. Y es que en lugar de vivir muy bien y ganar muchos dólares en Estados Unidos como se piensa, han regresado al país sin nada de dinero y profundamente desilusionados.
Andrea Barboza, de 27 años de edad, tiene ocho meses de embarazo y no sabe cómo harán ella y su marido Tomás de la Rosa para recibir a su bebé, luego de que fueran deportados del vecino país por no portar papeles, sin dinero y sin ninguna de sus pocas pertenencias que habían logrado hacer en dos años de radicar en aquella nación.
Sus rostros lo reflejan todo, reflejan esa tristeza en sus ojos llenos de lágrimas al compartir su truncado “sueño americano”. Acaban de salir del Hospital General, donde Andrea estuvo internada por unos días luego de que arribara a esta frontera norte muy enferma de las vías respiratorias.
Van pidiendo dinero para poder comprar las medicinas que le han recetado y que requiere para no tener más complicaciones en la recta final de su embarazo. “Me la iban a operar ahí en el hospital, pues traía también muchos dolores, pero nos dijeron que no se podía, que el bebé todavía no puede nacer porque aún está muy chico”, precisa.
Andrea toca su vientre y hace una mueca de dolor, está agotada, le duele la cabeza, tiene temperatura alta y tiene además algunos cólicos. “No pudimos traernos nada, a ella no le dieron oportunidad siquiera de agarrar su bolsa, donde teníamos todo nuestro dinero que habíamos ahorrado, no mucho, pero que creo que ahorita nos hubiera servido”, declara el hombre que también viste ligero y que se aguanta las inclemencias del tiempo. Sin embargo, ese día les tocó una de las muchas redadas que está realizando el departamento de Migración de Estados Unidos y sin poder agarrar nada, fueron repatriados él y su esposa.
De la Rosa es originario de Zacatecas y Barboza de Reynosa, Tamaulipas, por lo que indica que tratará de contactar a sus familiares en aquellas ciudades para volver a su tierra, aunque regresen derrotados por no haber podido lograr nada y perder mucho en la búsqueda del “sueño americano”. Ánimos para esperar la llegada de su hijito que viene en camino. “La verdad que sí estamos muy agradecidos con la gente que nos está ayudando, una señora también nos ofreció un cuartito y ahí pasaremos la noche, yo mañana voy a buscar lo de los boletos para ya regresarnos, lo que me apuraba eran las medicinas que ella tiene que tomar”, indica. Tomás de la Rosa, migrante repatriado de Estados Unidos, precisa que son puras mentiras lo del llamado “sueño americano” en la vecina nación, ya que señala que en estos momentos la situación está muy difícil. Además enfatiza que a muchos lugares en donde se ofrece trabajo a indocumentados se están realizando muchas redadas y los migrantes, como fue en su caso, son repatriados sin nada de lo logrado.
“Es mejor que no vayan, eso les diría a aquellos que tienen pensado cruzar y arriesgarse”, dice. “Repatriados trabajando” es el nombre del programa que en este año puso a disposición el Instituto Estatal del Empleo, con el fin de apoyar a los migrantes repatriados para que regresen a su lugar de origen.
Hasta el momento, alrededor de 1,500 migrantes han accedido en Piedras Negras a este programa, informa Gregorio Faccio, coordinador en la región norte del IEE.
Destaca que el objetivo principal del programa es apoyar a todos los migrantes que tengan intención de regresar a su ciudad de origen y que hayan sido deportados en un lapso no mayor a una semana.
“Les damos un apoyo económico para que se alimenten y regresen a su hogar y no busquen empleos temporales”, precisa. “Mandamos vía banco otra cantidad de dinero para que allá el Instituto del Empleo del Estado que corresponda se los entrega y en total con el pasaje sean alrededor de unos 2,200 pesos con lo que se les apoye”, indica. “Lo primero que estamos haciendo con los migrantes es exhortarlos a que no pasen, dándoles a conocer la recesión que hay en Estados Unidos”, enfatiza el padre José Guadalupe Valdez, representante de la casa del migrante Frontera Digna. “Para nosotros es casi imposible quitarles esa ilusión”, manifiesta.
“Sí fuimos repatriados, vivíamos en Dallas, Texas”, comenta Tomás.
“Disculpe mucho, a mí no me gusta pedir dinero, pero no tengo otra opción, ella está mal y necesitamos ayuda”, clama el hombre profundamente afligido por la situación que están viviendo.
Pero eso no es lo único que la aqueja, pues también tiene mucho frío, ya que tan sólo la cubre una sudadera, un pants y sus tenis que los porta sin calcetas.
Está temblando de frío y se acurruca un poco en el lugar al que han llegado a pedir ayuda para aminorar las bajas temperaturas que aquejan a la ciudad en estos días.
Tomás comenta entonces cómo estuvo su repatriación y precisa que él estaba laborando en una fábrica de plásticos donde sacaba dinero para poder sobrevivir, mientras encontraba otro trabajo mejor.
La pesadilla de ese sueño aún no termina, pero el apoyo de algunas personas en Piedras Negras les han dado ánimos enormes para no dejarse vencer ante las adversidades que se les han presentado.
Andrea cumplió años en el hospital estando internada y de regalo recibió unos jugos que una señora de buen corazón le regaló.
Asimismo recibieron una despensa por parte de la Presidencia Municipal y alimento y hospedaje en la casa del migrante Frontera Digna.
Ahora buscan la forma de regresar a su tierra y Tomás ha sido enterado que hay un programa por parte del Instituto Estatal del Empleo para obtener sus boletos de retorno.
“A mí no me gusta pedir dinero, pero creo que en esta situación pedir honestamente no es ningún delito”, añade el hombre de 38 años de edad.
Mientras tanto, luego de agradecer la ayuda recibida, continúan su viacrucis de regreso a su tierra, de la cual indican que mejor no hubieran salido.
“Mejor no vayan”
“Hay mucha escasez de trabajo”, indica.
“No es como muchos dicen, ya que se sufre mucho y hay mucha discriminación para nosotros los mexicanos”, subraya.
Apoyo a migrantes
Detalla que se les consigue los boletos de transporte de regreso, así como se les da un apoyo económico para alimentarse.
Los exhortan a no ir
Precisa que también les hacen saber en el gran problema en que se meten las personas que contratan a indocumentados.
Sin embargo, señala que la mayoría de estos migrantes vienen con la ilusión de pasar a Estados Unidos después de viajar por kilómetros y kilómetros en el tren.
Subraya que se quiere hacer conciencia entre los migrantes sobre la inseguridad a la que se ven expuestos.
“Asimismo les hacemos saber sobre la difícil situación que se está presentando, donde han cerrado fuentes de trabajo debido a la crisis económica, sobre todo en el rubro de la construcción que es donde más se contrata a los migrantes”, enfatiza.
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