Clasificados
Por
Luis Lemini
Publicado el jueves, 25 de diciembre del 2008 a las 16:00
Saltillo.- Un rayo de sol se asomó por la ventana y dio un poco de calor al hogar en el que no estará presente durante estas fiestas. Será un festejo triste, aunque no por eso se olvidarán de recordar el nacimiento del niño Dios, en compañía de algunos familiares cercanos.
Ese día se levantaron poco tarde, pues los planes para el 24 de diciembre ya estaban escritos. El último mes del año fue muy intenso para la familia Juárez Mejía, quienes verían truncados sus sueños con el incidente del 1 de diciembre, en donde perdió la vida Fernandito, el integrante más pequeño de ellos.
El año anterior Santa Claus le llevó un tráiler de juguete como regalo, porque en un futuro a Fernando le hubiera gustado conducir uno de ellos, tal y como lo hacía su tío paterno.
Su padre, Alfredo Juárez Calderón, recordó ese momento días antes de Navidad: “Sus juguetes eran sus tráileres, le gustaban mucho porque su abuelito era trailero y a Santa Claus le había encargado uno bien grande”.
En esta ocasión el festejo será diferente, pues no estará el pequeño que les dio alegría durante casi cuatro años, sin embargo, luego del trago amargo, la familia tratará de tener una nochebuena tranquila, tal como a Fernandito le hubiera gustado.
FESTEJO GRIS
No obstante, la casa no luce del todo alegre. Las paredes color verde no muestran ningún objeto alusivo a la navidad y la parte frontal de la habitación mantiene basura acumulada por el viento de los últimos días. En ese hogar se sigue guardando luto.
La cercanía del 24 de diciembre le causaba expectativa a Fernando, aunque la única palabra que sabía escribir era su nombre, por lo que le dictó a su hermana Karla su carta a Santa Claus. No pedía más que un tráiler y un dinosaurio.
Nada podrá reemplazarlo, pero al menos se quedan con la satisfacción de haber luchado por la justicia, exigir la resolución del problema y denunciar los abusos de los que cualquiera puede ser objeto. Al menos eso se demostró con la marcha del 13 de diciembre, cuando familiares, amigos y desconocidos se unieron a favor de la equidad y la imparcialidad en el caso.
Alfredo Juárez Mejía es el hermano mayor del que cumpliría cuatro años el 6 de diciembre, y comenta que aunque nada ni nadie le podrán reponer el vacío que quedó y el recuerdo amargo de ese día, lo único que queda es tratar de encontrar la tranquilidad.
En las primeras horas de ayer, aún no sabía lo que iban a cenar, pero estaba seguro de que harían una celebración sencilla, en compañía de su abuela Juana y algunos familiares que llegarán a su casa en el sur de la ciudad.
“Nomás vamos a salir al rato para comprar unas cosas para la cena, pero nos la vamos a pasar aquí en la casa toda la tarde y en la noche va a venir más familia”, explicó el niño de 11 años.
Más sobre esta sección Más en Clasificados