Seguridad
Publicado el martes, 30 de diciembre del 2008 a las 15:52
Saltillo, Coah.- Luego de asesinar a su pareja de cuatro balazos, el propietario de una línea de tractocamiones decidió poner fin a su vida; sin embargo, falló en su objetivo, pues lo encontraron agonizando dentro de su oficina.
Víctima de los celos de su esposo, Dora Fabiola Espinoza García, de 28 años, pereció en el interior del domicilio marcado con el número 1015 de la calle Armillita, en la zona centro, sobre la cama de la recámara principal.
El hallazgo del cuerpo lo realizaron elementos de la Policía Ministerial y la empleada doméstica, cuando se dirigían a informarle que Benjamín González Álvarez, de 45 años, intentó suicidarse.
Guadalupe García, madre de Dora, señaló a las autoridades que el domingo en la tarde llegó su hija acompañada de Benjamín y su nieta Fabiola, de 7 años, pero no notó que tuvieran algún problema.
“Como si fuera a despedirse, me dijo que se quería quedar conmigo esa tarde, cosa que nunca hace, pues siempre se va con su marido. Además, me pidió que cuidara a la niña”, relató la madre de la mujer fallecida.
Y fue ayer, al filo de las 19:00 horas, cuando habló por última vez con su hija. Dora le dijo que estaba acostada, viendo la televisión, y le pidió que le llevara a la niña para que la viera su papá. Sin embargo, como si algo presintiera, la abuela le manifestó que la menor estaba muy a gusto con ella. Tras la escueta conversación, Espinoza García le dijo que ya le iba a colgar “porque estaba a punto de comenzar la novela”.
Presuntamente fue minutos después cuando Benjamín llegó a la casa y le disparó en repetidas ocasiones a su pareja en la espalda, dejándola sin vida, para luego salir huyendo.
Pero no llegó lejos, pues estacionó su camioneta Lobo de modelo reciente y placas ES 37632 al final del corralón de su empresa transportista, ubicada en la Calle 13 número 140 de la colonia Vistahermosa.
Caminó hasta su oficina, donde cerró la puerta, y ahí, parado frente a una fotografía familiar y un cuadro de la Virgen de Guadalupe, se dio un disparo en la sien derecha.
Minutos después, y como de costumbre, Angélica Berlanga Salazar, de 43 años, empleada de la familia del suicida desde hace más de 15 años, entró al recinto para hacer las labores de limpieza.
Mayúscula fue su sorpresa al ver en medio de un charco de sangre a su patrón, agonizando, así que comenzó a gritar desesperada para que pidieran la presencia de los cuerpos de auxilio.
A la par arribaron al sitio paramédicos de Bomberos y de la Cruz Roja, que sumaron sus esfuerzos para atender al paciente que estaba al borde de la muerte, pues había perdido demasiada sangre en cuestión de minutos.
El estado de salud del presunto asesino es reportado como delicado, pues el proyectil se alojó en su cabeza, según informaron a los elementos del Cuarto Grupo de Homicidios.
Tras conocer los datos sobre la muerte de Dora Fabiola, el fiscal Alejandro Horta acudió al domicilio para recabar toda la información necesaria en compañía del médico legista Alejandro González Reséndiz y de elementos de Servicios Periciales.
Mientras tanto, en las afueras del domicilio, la madre y familiares de la joven lloraban la pérdida, e incluso dijeron que finalmente el hombre “cumplió sus amenazas”, dejando entrever que ya la había amenazado de muerte.
El cuerpo de la joven fue trasladado al Servicio Médico Forense para practicarle la necropsia de ley y confirmar que fueron cuatro las heridas de arma de fuego. Además, continuarán las investigaciones para descartar la intervención de alguna otra persona en los sangrientos hechos.
Notas Relacionadas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 15 horas
Más sobre esta sección Más en Seguridad
Hace 15 horas
Hace 16 horas
Hace 17 horas
Hace 21 horas
Hace 21 horas
Hace 22 horas
Hace 23 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia