Saltillo.- Los dramáticos recortes presupuestales y las crecientes dificultades para recaudar donaciones ponen en peligro la continuidad de las operaciones de la Fundación Proempleo en Saltillo, lamentó Lorenzo Dávila, presidente del organismo.
“
Este año nos pegó bastante fuerte con la cancelación de varios programas federales. Ahorita más que nunca estamos buscando benefactores… Lamentablemente, viendo la proyección del 2022, dudamos de la viabilidad de continuar con la Fundación, está en riesgo… Para ser sinceros, tenemos capital para iniciar enero, pero a partir de ahí, es muy incierto”, dijo, y señaló que en breve los consejeros deberán tomar una decisión.
Dávila fue entrevistado ayer en el noticiario Despega con Chuchuy, de Tele Saltillo.
Actualmente, el equipo de la delegación local de Proempleo se conforma por 12 consejeros (voluntarios) y 3 administrativos. Incluso compromisos como la nómina, son retos complicados.
Tras 20 años de operaciones de esta plataforma dedicada a la capacitación de emprendedores para el desarrollo y permanencia de los negocios, mediante alianzas con empresas, Gobierno municipal y estatal, se ha logrado apoyar a más de 7 mil personas y la creación de 67 empresas por año, de las cuales alrededor de 700 siguen operando.
Lorenzo Dávila señaló que hoy más que nunca es necesaria la labor que realizan este tipo de organismos, luego de más de un año y medio de pandemia, que ha derivado en despidos y pobreza laboral.
“
Es ahora más que nunca como necesitamos fundaciones como esta para poder darle a las personas la posibilidad de salir adelante. Es una situación muy crítica”, señaló. Recordó que, de acuerdo con las estadísticas, las empresas que dan sus primeros pasos sin una estructura o los fundamentos, 80% muere en los primeros dos años.12 consejeros (voluntarios) y tres administrativos conforman Fundación Proempleo Saltillo
Además de la capacitación en finanzas, fiscal, administrativa y de planeación, los beneficiarios también son entrenados en inteligencia emocional y motivación para empoderarlos a la hora de arrancar sus negocios.
Desde el confinamiento repuntó la demanda de los servicios que presta la fundación, actividad que fue posible continuar mediante los modelos híbridos.
“
Normalmente, en promedio, son 20 o 30 personas las que inician los cursos, ahora fueron más de 46 en cada uno. Es un buen indicador de la necesidad. De todos los cursos, más de 90% se graduó exitosamente ya con su plan de negocios”, señaló Dávila.