La obligatoriedad de presentar un certificado de vacunación para poder entrar a establecimientos públicos es ya un hecho, según anunció el gobernador Miguel Riquelme este martes tras la reunión del Subcomité Regional Sureste.
Tómelo en cuenta, pero no se estrese, que para ello aún falta que las huestes de la Cuatroté consigan un avance significativo en la vacunación del grueso de la población, que son los jóvenes y niños, y para ello todavía le cuelga…
Pero la propuesta va en serio, porque el Gobierno de Coahuila está decidido a no dar un paso atrás, ni para agarrar vuelito, en la reactivación económica. El calendario del regreso a clases se mantiene inamovible, y de volver a cerrar comercios, ni hablar.
Por lo pronto, Coahuila seguirá atento al desarrollo de la llamada tercera ola de contagios, agravada por la presencia de la variante Delta.
En la reunión del Subcomité Regional, el Gobernador aseguró que los indicadores se mantienen bajo control en las cinco regiones y que todo lo que se seguirá haciendo en los próximos días, será para prevenir. Conservar el semáforo epidémico en verde y continuar la reactivación económica, son dos de los retos principales.
…Y certificaciones también
Y hablando de certificaciones, para la actual Administración, no solo las que se refieren a la Covid-19 tienen relevancia. Nos cuentan que en la Auditoría Superior del Estado, ahí donde manda José Armando Plata Sandoval, se gestan ya los movimientos necesarios para sentar las bases para que todos los encargados de las finanzas públicas municipales -llámese tesoreros, contralores, síndicos y hasta los regidores de las comisiones de hacienda en los gobiernos municipales entrantes- sean capacitados exprofeso y que reciban un certificado para poder ejercer funciones… ¿qué tal? Al parecer la Auditoría ya no quiere estar viendo tantas pifias por ignorancia en los manejos de las finanzas, así que deben ir tomándolo en cuenta.
A mantener la guardia
Puede que los indicadores no sean tan escandalosos, pero de que la Covid-19 sigue causando estragos, vaya que lo está haciendo. Ayer perdió la batalla contra este mal el médico cirujano Jesús Dávila Rodríguez, hermano del empresario hotelero Héctor Horacio Dávila. El doctor fue uno de los que expusieron públicamente los riesgos y carencias en el hospital del ISSSTE al inicio de la pandemia. Fue candidato a diputado federal por el PAN en 2006, donde tuvo como contrincante a Jericó Abramo Masso, y a partir de esa elección se hicieron grandes amigos.
Hace un mes, una publicación del doctor Dávila en Facebook causó polémica, ya que daba a entender que no estaba de acuerdo con la vacuna, pero de que estuvo en el frente de batalla contra la Covid-19, nadie se lo cuestiona. Descanse en paz.
Otro que está grave es el exdiputado José Luis Alcalá de la Peña, quien tiene ya más de una semana internado en el ISSSTE. Nos reportan que en teoría ya estaba vacunado, y que aunque ha reaccionado bien, tiene complicaciones en los pulmones. Así que, pese a lo que parezca o muchos quieran creer, el virus sigue ahí, y hay que mantener la guardia arriba.
Cumpleaños número 6
Un día como ayer, pero de 2015, se inauguró en Saltillo, ahí en la calle Allende, la primera misión consular de Honduras en la frontera norte de México. Gracias a esta oficina, todos los migrantes hondureños que pasan por Saltillo, pueden, entre otras cosas, registrar a sus hijos nacidos en México, tener acceso a la salud, regularizar su estancia legal por vínculo familiar, tener acceso a la educación, a estar plenamente identificados y recibir asistencia consular en su paso por esta ciudad, tal como lo describió en su cuenta de Instagram el cónsul Juan Carlos Ponce García, quien está al frente de esta oficina.
¡Pueblo Mágico, no te acabes!
Penosísima la imagen que circuló este martes en redes sociales de Eleazar Sánchez Rangel, desde hace muchos años director del Cecytec de General Cepeda.
Resulta que al parecer unos jóvenes golpearon al hijo de Eleazar, quien para vengarse tomó una hoz con la que amedrentó a los presuntos agresores a bordo de una camioneta, mientras otros muchachos grababan la escena.
Con su playera del PRI y todo, el director del Cecytec, visiblemente molesto, se retiró amenazando a los jóvenes, que aseguran que ellos no fueron responsables de lo que los acusaba.
Como sea, nada justifica blandir un arma blanca y amenazar a los muchachos, particularmente cuando se trata del director de la escuela del pueblo… ¿Se imagina a un personaje así en lugar del maestro ciego de la película de Simitrio?
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