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Coahuila

¿A quién le estorba el Conapred?

Por Silvia Guadalupe Garza Galván

Hace 6 años

Queridas y queridos amigos, esta semana comienzo haciendo una reflexión sobre las consecuencias que ocasiona esa “mala costumbre” de no actuar conforme a lo que se dice. Más allá de la incongruencia, tarde o temprano la realidad queda a la vista de todos: promesas que no se cumplen.

En estos días, se suscitó otro exabrupto contra las instituciones, ahora fue el turno del Consejo Nacional para prevenir la Discriminación (Conapred), del que, a decir del titular del Ejecutivo apenas se enteró que existe y luego, de acuerdo con su peculiar estilo, manifestó que “le gustaría que ese cargo estuviese representado por una mujer indígena… porque los más humillados de México y los que han padecido más el racismo en México han sido los indígenas”.

Hablar de las incongruencias, los tropiezos y atropellos del actual Gobierno, suma ya varias aristas, por ello, quizá simplemente baste regresar al principio del discurso, aquel contra la corrupción, que al mismo tiempo planteó un “punto final… que se acabe la política antipopular entreguista y que comencemos una etapa nueva; que ya inicie una nueva historia, y que hacia adelante no haya perdón a ningún corrupto, que no se perdone a nadie…”.

Y de ahí, hemos venido viendo, la participación de personajes señalados y cuestionados por el actuar de sus gestiones en el pasado, beneficiados por esa suerte de amnistía, pero que además acompañan el quehacer político del actual Gobierno.

Esa es la realidad de la incongruencia, la realidad de una promesa que no se cumple. A pesar de aquella frase de que al “margen de la ley, nada; por encima de la ley nadie”, hemos visto todo lo contrario al respeto a nuestro marco jurídico.

Desde entonces se levantaron voces que advertían de este grave despropósito y esa es la razón por la que ahora, a 19 meses de Gobierno, el Presidente, está convencido de la existencia de los poderes metaconstitucionales de su investidura y supone que basta con lo que “le gustaría que sea” para deshacerse de las instituciones que no le agradan.
Por ello ahora, manifiesta que le gustaría que el Conapred se integre a la Segob y forme parte de la Oficina de Derechos Humanos de la Secretaría, con el pretexto de seguir reduciendo el aparato burocrático.

El Conapred es un organismo descentralizado sectorizado de la Secretaría de Gobernación, creado por la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación en 2003 –y no, no por capricho de ningún Presidente– como fruto del trabajo plural, serio y con altura de miras de los integrantes de la 59 Legislatura, una ley aprobada por unanimidad tanto en la Cámara de origen como en la revisora.

Un instrumento que respondía y responde también al cumplimiento del compromisos internacionales ante las Naciones Unidas, que tenían que ver con la adecuación de la legislación nacional a los acuerdos e instrumentos internacionales ratificados, como el Convenio 111 de la OIT, referente a la discriminación en el empleo (1958), la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra las Personas con Discapacidad (1999), la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (1979) y la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (1969).

Ahora la cuestión no es si el titular del Ejecutivo nombra a una mujer indígena para la Presidencia del Consejo, sino saber, cuáles han sido los avances y logros de su errático Gobierno en materia indígena, en estos meses, por ejemplo, de qué manera serán incorporados o beneficiados los pueblos indígenas con su Tren Maya, –por supuesto, no nos referimos a sus consultas a modo– el proyecto personal del Presidente, ese que promete el paso del futuro para el sur de nuestro país, porque no es lo mismo ver pasar el progreso, que verlo llegar.

¿Acaso los pueblos originarios de México no tienen nada que decir sobre medio ambiente, acaso no tienen nada que decir acerca de cómo creen que la prometida derrama económica por el paso del Tren Maya deberá ser radicada en suscomunidades?

¿Dónde están las voces de los más humillados de México sobre los asuntos que realmente le importan al Presidente?

Les agradezco su lectura, nos volvemos a leer la próxima semana.

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