Pues por fin las autoridades locales se decidieron a dar ese siguiente y necesario gran paso para intentar contener la oleada de contagios: se determinó imponer una multa de 896 pesos a los que no porten, o usen en forma incorrecta, el cubrebocas.
Y hay que entenderlo y aplaudirlo. Una cosa es el respeto a los espacios personales de libertad y otra permitir que los indolentes e irresponsables se conviertan en verdaderas bombas de tiempo y propagadores de la peligrosa variante Delta de coronavirus que es la que está azotando a la región, al estado y al país entero.
Y se habían tardado. Nada menos este miércoles, Coahuila registró un pico de contagios, 468 casos, la cifra más alta de los últimos 6 meses; y también sabemos que un porcentaje significativo de estos, son jóvenes no vacunados.
Bueno, pues resulta que el Subcomité Técnico Regional Sureste autorizó a la Policía Municipal que vuelva a imponer las sanciones económicas por 896 pesos a los desobedientes.
La multa aplicará no solo a quienes no usen el cubrebocas, sino también a quienes no porten debidamente las mascarillas (tapando nariz y boca) en espacios como plazas, parques, transporte público, mercados y vía pública en general.
Pues sí, se habían tardado. Simplemente se cuentan por centenares los ciudadanos que no entienden por lo que estamos pasando, que no entienden lo peligroso que resulta en términos de salud pública esta tercera oleada del virus. Que no entienden que no hay espacios en los que se puedan ignorar las medidas básicas de autoprotección.
Muy bien, por fin un paso sólido en el camino correcto. A ver si golpeándoles el bolsillo los indolentes terminan de entender.
Más sobre esta sección Más en Coahuila